Los pacientes con epilepsia enfrentan un grave desabastecimiento de tratamientos neurológicos tras el sismo de magnitud 7.5 que sacudió a Panamá recientemente. Ante esta emergencia, diversas organizaciones civiles han iniciado campañas de recolección de donaciones para adquirir terapias vitales destinadas a las familias damnificadas. La falta de continuidad en las dosis pone en riesgo directo la salud física y neurológica de las personas afectadas.
La Fundación Luces Panamá encabeza este llamado urgente con el fin de entregar al menos tres meses de fármacos a quienes perdieron sus pertenencias. Marie Millard, vocera de la organización, explicó a la televisora TVN que muchas viviendas sufrieron fallas estructurales que complican la conservación y el resguardo de las medicinas. La meta institucional apunta a sostener la estabilidad de los enfermos durante la fase inicial de reconstrucción.
Impacto en las zonas más golpeadas por el sismo
El plan de asistencia focaliza sus esfuerzos en menores de entre 0 y 15 años, aunque la convocatoria abarca a afectados de cualquier grupo etario. Las comunidades más comprometidas por el movimiento telúrico corresponden a las provincias de Veraguas, Los Santos y Herrera. En estas demarcaciones del interior panameño, los caminos dañados y los cortes en servicios básicos obstaculizan la llegada habitual de suministros médicos.
Alrededor del 40% al 50% de las personas que conviven con este padecimiento carece habitualmente de un suministro continuo de medicamentos en el país. Por este motivo, la entidad sin fines de lucro busca conformar un Banco de Medicamentos de Emergencia para atender la contingencia. El programa asiste de manera regular a más de 1.400 familias en todo el territorio panameño y articula esfuerzos con el Hospital del Niño para reducir las crisis y evitar el ausentismo escolar.
Riesgos clínicos y complicaciones por desabastecimiento
La epilepsia abarca un espectro clínico amplio que suele manifestarse mediante convulsiones, ausencias, desconexión del entorno, desmayos y movimientos involuntarios bruscos. La interrupción súbita del tratamiento farmacológico eleva drásticamente la probabilidad de cuadros graves que demandan internación médica urgente. En situaciones de catástrofe natural, la falta de dosis prescritas acelera descompensaciones en personas de cualquier edad.
El doctor Carlos Valderrama, jefe del servicio de neurología del Hospital Dr. Rafael Hernández L. de la Caja de Seguro Social en David, advirtió previamente sobre la gravedad de suspender estas terapias. De acuerdo con el especialista, las crisis no controladas pueden derivar en estados convulsivos prolongados que exigen cuidados intensivos e intubación. Asimismo, recordó que la enfermedad muestra un incremento notable tanto en infantes como en adultos mayores de 60 años.
Desafíos asistenciales para pacientes con epilepsia en emergencias
El sostenimiento del tratamiento médico continuo resulta indispensable para evitar secuelas neurológicas permanentes en la población vulnerable. Las dificultades logísticas generadas tras un evento sísmico de gran magnitud profundizan las barreras de acceso en los centros de salud distritales. Por ello, la cooperación solidaria y el auxilio comunitario resultan fundamentales para mantener protegidos a los pacientes con epilepsia durante las próximas semanas.
Datos clave
- Campaña de auxilio: La Fundación Luces Panamá busca proveer tres meses de medicación a damnificados por el sismo de 7.5 grados.
- Zonas prioritarias: La asistencia se concentra en las provincias de Veraguas, Los Santos y Herrera, priorizando a menores de hasta 15 años.
- Riesgo crítico: Especialistas advierten que la falta de fármacos puede provocar crisis severas que requieran terapia intensiva e intubación.






