La compañía OpenAI anunció haber resuelto en tan solo 88 horas un complejo problema matemático que llevaba 90 años sin respuesta. Para lograrlo, el creador de ChatGPT utilizó un nuevo modelo de inteligencia artificial y un ejército de aproximadamente 10.000 agentes de IA autónomos. El enigma resuelto forma parte de las ecuaciones de Navier-Stokes, que describen el movimiento de los fluidos y cuya resolución parcial es parte de los Problemas del Milenio.
Acusaciones de plagio en su contra
A pesar del anuncio, la polémica no tardó en estallar. Tristan Buckmaster, profesor de matemáticas de la Universidad de Nueva York, y Levent Alpöge, matemático de Anthropic (rival de OpenAI), acusaron a la empresa de haber utilizado información de sus propios avances. Según Buckmaster, ambos utilizaban la herramienta Codex de OpenAI y descubrieron que los datos de su progreso se habían filtrado a la compañía antes de que esta publicara su solución.
La respuesta de OpenAI
Por su parte, OpenAI rechazó las acusaciones asegurando que no accedieron a datos de usuarios y que sus pruebas difieren significativamente de las de los investigadores. La firma admitió que entrenó un nuevo modelo a finales de agosto y que, tras oír rumores de que se habían resuelto problemas del Premio del Milenio, puso a trabajar a sus bots. El proceso requirió el intercambio de 3 millones de mensajes y un costo estimado de 10 millones de dólares en poder de procesamiento.






