El obispo de Caacupé, monseñor Ricardo Valenzuela, instó a los fieles a no postergar los valores fundamentales de la existencia humana ante el ritmo acelerado de las obligaciones cotidianas. Durante la tradicional misa dominical celebrada en la capital espiritual del país, la autoridad eclesiástica reflexionó sobre la necesidad de ordenar las prioridades del día a día.
La homilía tomó como punto de partida el relato bíblico del banquete de bodas, presente en el Evangelio de Mateo. En dicho pasaje, los convidados resolvieron rechazar la invitación para abocarse exclusivamente a la atención de sus tierras, negocios y asuntos particulares, una actitud que el prelado comparó con las decisiones del tiempo presente.
Lo circunstancial frente a los valores esenciales
El prelado advirtió que la sociedad contemporánea repite con frecuencia el comportamiento de aquellos invitados al descartar lo sustancial por atender compromisos circunstanciales. Según explicó, las personas tienden a postergar dimensiones trascendentales de la vida para concentrarse únicamente en obligaciones inmediatas que consideran urgentes.
En ese contexto, el obispo de Caacupé recordó que los quehaceres domésticos, las tareas laborales y el cansancio acumulado terminan funcionando como justificaciones habituales para apartarse de los espacios comunitarios. Esta dinámica desplaza momentos de oración y de cultivo espiritual que otorgan serenidad frente a las dificultades.
Monseñor Valenzuela recalcó que las exigencias materiales no deben eclipsar los espacios de reflexión interior. La advertencia apunta a evitar que la acumulación de ocupaciones rutinarias termine vaciando de sentido el esfuerzo cotidiano de los trabajadores y sus familias.
Reflexión del obispo de Caacupé sobre la familia
La llamada de atención abarcó de manera especial el ámbito de los hogares y la convivencia cotidiana. El obispo observó con preocupación cómo las prolongadas jornadas de trabajo restan tiempo indispensable para el diálogo entre cónyuges y el acompañamiento constante a los hijos.
Asimismo, el prelado subrayó la importancia de salvaguardar la salud física y mental frente a las exigencias productivas interminables. A su criterio, el bienestar personal y el cuidado mutuo dentro del núcleo familiar sufren un deterioro progresivo cuando las actividades profesionales absorben la totalidad de la energía individual.
Para profundizar en el sentido del desprendimiento, Valenzuela evocó la figura de San Francisco de Asís. Resaltó su compromiso histórico con la sencillez, el espíritu fraterno y la búsqueda sincera de reconciliación en un contexto atravesado por afanes de acumulación material.
Rumbo a las celebraciones marianas
De cara a la festividad de la Virgen de los Milagros, que reúne a miles de peregrinos en el departamento de Cordillera, el mensaje del obispo de Caacupé adquiere una connotación orientadora. La Iglesia católica paraguaya intensifica durante este periodo los llamados al examen de conciencia individual y comunitario.
El titular de la diócesis exhortó a la feligresía a no convertir el dinero, el afán de poder o los placeres mundanos en el eje rector de su conducta. La meta planteada busca que la comunidad afronte la recta final del año con un renovado sentido de solidaridad social y comunitaria.
Finalmente, el pastor cordillerano remarcó que la entrega personal hacia las causas nobles debe ser plena y sin reservas egoístas. De esa manera, concluyó que la verdadera tranquilidad se construye cuando el ser humano reconoce los límites del afán material.
Datos clave
- Monseñor Ricardo Valenzuela exhortó a los creyentes a no subordinar la vida familiar ni la fe a las presiones del trabajo cotidiano.
- La parábola del banquete del Evangelio de Mateo sirvió de base para cuestionar la costumbre de preferir lo circunstancial antes que lo esencial.
- El bienestar y la salud fueron señalados como aspectos que no deben descuidarse por cumplir obligaciones laborales de manera indefinida.
- San Francisco de Asís fue destacado en la prédica como modelo de austeridad, fraternidad y apego a las enseñanzas del Evangelio.






