Una niña con cáncer de apenas cuatro años perdió la vida en los brazos de su progenitora mientras ambas aguardaban en una terminal de ómnibus en San Pedro Sula, Honduras. La tragedia ocurrió luego de que la familia realizara un extenso y complejo viaje desde la remota región de La Mosquitia, en el departamento de Gracias a Dios, con el anhelo de acceder a un tratamiento médico especializado.
La mujer y su hija habían llegado a la urbe industrial con escasos recursos económicos y sin una red de apoyo cercana. Tras varios días de internación y un cuadro clínico que continuaba siendo crítico, la menor falleció mientras esperaban un transporte para retornar a su comunidad de origen.
El trágico desenlace de la niña con cáncer en la terminal
El hecho quedó registrado en la terminal de transporte terrestre de San Pedro Sula durante las primeras horas de la madrugada. Según testimonios brindados por la madre a medios locales, entre ellos la cadena HCH, la pequeña le manifestó apetito poco antes de desvanecerse. En ese momento, la progenitora no contaba con dinero suficiente para comprarle una porción de alimento.
La mujer relató el profundo dolor que experimentó al no poder satisfacer la última petición de su hija debido a la falta total de recursos monetarios. Además, detalló que la niña le expresó momentos previos su deseo de no volver a ingresar al centro asistencial. Poco después de esa conversación, la paciente infantil dejó de presentar signos vitales en el lugar.
Del centro asistencial a la estación de viajes
Antes de llegar a la terminal, la paciente permaneció internada durante dieciséis días en las instalaciones del Hospital Mario Catarino Rivas. De acuerdo con las declaraciones de su madre, la menor recibió el alta médica a pesar de que aún manifestaba episodios febriles y un marcado deterioro físico. La tutora afirmó que la pequeña presentaba vómitos con sangre y llevaba varias jornadas sin poder alimentarse adecuadamente.
Hasta el momento, los detalles clínicos oficiales y las causas técnicas del deceso no contaban con una confirmación independiente por parte de las autoridades sanitarias. La partida médica de la menor dejó a la madre en una situación de extrema vulnerabilidad, desprovista de dinero para solventar su estadía en la ciudad o emprender el regreso hacia el este hondureño.
Frente a la crítica situación, la mujer logró conseguir un pasaje con destino a La Ceiba, en el departamento de Atlántida, donde residen parientes que podían brindarle cobijo. El traslado del cuerpo de la niña con cáncer hacia su tierra natal requería gestiones logísticas complejas, dado el aislamiento geográfico que caracteriza a Gracias a Dios.
Ayuda comunitaria y respuesta institucional
El suceso generó un fuerte impacto en la ciudadanía local y motivó la intervención de las autoridades municipales de San Pedro Sula. El intendente Roberto Contreras tomó conocimiento del hecho y anunció gestiones para colaborar con el traslado de los restos mortales y la asistencia requerida por la progenitora.
La historia puso en relieve las enormes dificultades que enfrentan los habitantes de zonas rurales e indígenas de Centroamérica para acceder a servicios de salud de alta complejidad. La Mosquitia es una de las áreas más aisladas de Honduras, donde la carencia de hospitales especializados obliga a las familias a realizar extensas travesías fluviales y terrestres para recibir diagnósticos y tratamientos oncológicos.
Datos clave
- Fallecimiento en la terminal: Una pequeña de cuatro años diagnosticada con una grave enfermedad oncológica murió en la estación de buses de San Pedro Sula.
- Travesía desde La Mosquitia: La madre y la paciente habían viajado desde el departamento de Gracias a Dios buscando auxilio hospitalario especializado.
- Alta médica bajo cuestionamiento: La progenitora afirmó que su hija recibió el alta del Hospital Mario Catarino Rivas mientras todavía presentaba fiebre y vómitos.
- Asistencia institucional: Las autoridades de San Pedro Sula intervinieron para coordinar el apoyo logístico y el traslado hacia La Ceiba.






