La Municipalidad de San Ignacio enfrenta un complejo escenario financiero tras la culminación del corte administrativo realizado por las nuevas autoridades locales. El intendente entrante, Eduardo Dejesús, confirmó que la gestión saliente de Cristina Ayala dejó compromisos pendientes por 7.033.844.741 de guaraníes. Esta cifra supera ampliamente la disponibilidad monetaria inmediata de la institución comunal.
Los datos fueron expuestos por el equipo técnico encabezado por el director de Administración y Finanzas, Jimmy Vergara. Según las autoridades, este balance preliminar refleja una fuerte descompensación entre los recursos existentes y las obligaciones asumidas durante los últimos meses de mandato comunal.
Cuentas pendientes en la Municipalidad de San Ignacio
El reporte oficial revela una división sustancial dentro del paquete global de pasivos. Por un lado, constan 1.924.548.226 de guaraníes en conceptos que ya se encuentran registrados en la contabilidad y pendientes de pago formal. Por otro lado, emergen 5.109.296.515 de guaraníes en gastos que ni siquiera ingresaron en la ejecución del presupuesto municipal.
Vergara detalló que esta segunda porción responde a prestaciones de servicios no personales, adquisiciones de bienes de consumo e insumos, además de proyectos de inversión física y transferencias. La falta de crédito presupuestario suficiente en el ejercicio impidió asentar contablemente dichas operaciones comerciales antes de la entrega del cargo.
Salarios atrasados y presión presupuestaria de fin de año
Dentro del volumen de la deuda documentada se incluye un atraso salarial directo que alcanza 1.226.420.000 de guaraníes. La falta de desembolsos afecta las remuneraciones de los meses de setiembre y octubre para funcionarios comunales, miembros de la Junta Municipal y el propio despacho del Ejecutivo.
Dejesús puntualizó que encarar los compromisos corrientes requerirá una inyección financiera superior. Para regularizar las mensualidades de noviembre y diciembre, sumadas a los meses vencidos y al aguinaldo legal, la comuna precisará alrededor de 3.000 millones de guaraníes antes de que concluya el período fiscal vigente.
Fondos bancarios limitados y revisión de cuentas
El relevamiento financiero de la Municipalidad de San Ignacio detectó un saldo disponible de 1.186.500.648 de guaraníes repartidos en siete cuentas del Banco Nacional de Fomento y de una entidad bancaria privada. No obstante, los voceros aclararon que gran parte de estos depósitos cuenta con blindaje legal específico, al corresponder a royalties y recursos del Fondo Nacional de Inversión Pública y Desarrollo.
Para subsanar el déficit de caja, el Ejecutivo anunció planes de contingencia centrados en optimizar la recaudación tributaria local. Asimismo, las autoridades promoverán una auditoría interna y contratarán una fiscalización externa con aval del legislativo municipal, enviando todos los legajos a la Contraloría General de la República para deslindar eventuales responsabilidades administrativas.
Datos clave
- Pasivo total acumulado: Suman 7.033.844.741 de guaraníes entre obligaciones contables y gastos fuera de balance.
- Disponibilidad bancaria insuficiente: La administración cuenta con 1.186.500.648 de guaraníes, atados mayormente a fondos específicos como royalties y Fonacide.
- Crisis en haberes del personal: Se adeudan dos meses de sueldos y se requerirán cerca de 3.000 millones de guaraníes para cubrir pagos hasta fin de año.
- Fiscalización y auditorías: El acta de corte administrativo será derivada a la Contraloría General de la República para su correspondiente examen.






