La mortalidad infantil en Cuba alcanzó 9,9 fallecimientos por cada 1.000 nacidos vivos al cierre del año 2025, de acuerdo con datos preliminares emitidos por el Ministerio de Salud Pública de ese país caribeño. La cifra representa un incremento del 147,5 % en comparación con los registros obtenidos entre 2017 y 2018. El deterioro del sistema sanitario coincide con una notable reducción de la natalidad y recurrentes denuncias ciudadanas por retrasos en la atención médica.
Crisis sanitaria y mortalidad infantil en Cuba
El balance demográfico oficial reportó un total preliminar de 68.051 nacidos vivos, lo que implicó una disminución de 3.108 nacimientos respecto al ciclo precedente. Con base en esta proporción estadística, se calcula que alrededor de 674 bebés perdieron la vida antes de cumplir su primer año de desarrollo. Diversas familias han manifestado su disconformidad ante la escasez de medicamentos esenciales y las precarias condiciones que presentan varios centros asistenciales públicos.
Las variaciones territoriales reflejan panoramas sumamente heterogéneos en los centros hospitalarios de la isla caribeña. Mientras que la capital, La Habana, notificó una tasa de 14,2 decesos por cada millar de alumbramientos, la provincia de Camagüey registró un índice de 12,4. En contraste, demarcaciones como Pinar del Río documentaron tasas de 4,7 defunciones, evidenciando marcadas brechas en la capacidad asistencial entre distintas regiones.
Demoras en cesáreas y denuncias ciudadanas
Los testimonios recogidos en diversas provincias dan cuenta de severos retrasos en la realización de cesáreas de urgencia. En Camagüey y Bayamo, varias madres expusieron que pasaron numerosas horas perdiendo líquido amniótico antes de que el personal médico procediera con las intervenciones quirúrgicas correspondientes. Como consecuencia directa de estas demoras en la atención obstétrica, diversos recién nacidos fallecieron o sufrieron graves secuelas fisiológicas.
A estas complicaciones se suman las quejas por las malas condiciones edilicias y la falta de higiene en maternidades. En el Hospital Materno de Camagüey se han reportado filtraciones de aguas servidas contiguas a las salas de neonatología, presencia recurrente de insectos y hacinamiento en las salas de espera. Pese a que estas denuncias no constituyen por sí solas una determinación judicial de negligencia, exponen un descontento generalizado con el funcionamiento asistencial.
Cooperación internacional y reclamo de transparencia
Ante el aumento sostenido que registra la mortalidad infantil en Cuba, organismos de ayuda humanitaria coordinaron fondos de emergencia para asistir a las madres. La Unión Europea aprobó una partida de dos millones de euros para un proyecto conjunto ejecutado por la OPS, Unicef y el Fondo de Población de las Naciones Unidas. Dicha iniciativa asistirá de forma directa a más de 310.000 personas en las regiones más comprometidas de la isla.
La Organización Panamericana de la Salud vinculó la vulnerabilidad del sistema con la crisis energética y los recurrentes desastres climáticos que dañaron hospitales. Especialistas en derechos sociales remarcan que las investigaciones administrativas internas no bastan para esclarecer las muertes de los neonatos. Según los expertos, las familias afectadas precisan acceso oportuno a las historias clínicas y mecanismos jurídicos claros para reclamar ante eventuales fallas médicas.
En un contexto regional, la tasa preliminar de la isla superó a las informadas por países como Chile, que exhibió 5,9 por cada 1.000 alumbramientos, y Argentina con 8,5. Por su parte, la mortalidad materna dentro del territorio cubano ascendió a 44,1 muertes por cada 100.000 nacidos vivos durante el mismo periodo, profundizando la inquietud por el deterioro de los servicios perinatales.
Datos clave
- Aumento abrupto: La tasa trepó a 9,9 por cada 1.000 nacidos vivos, lo que implica un incremento del 147,5 % frente a 2018.
- Demoras quirúrgicas: Familias y madres denunciaron tardanzas excesivas en cesáreas y escasez de fármacos como vitamina K.
- Disparidad territorial: La Habana alcanzó una tasa de 14,2 muertes infantiles, contrastando con otras zonas del territorio.
- Fondo de auxilio: La Unión Europea destinó dos millones de euros para dotar de insumos e infraestructura a maternidades.






