El fenómeno de El Niño podría pronosticarse con doce meses de anticipación cuando el océano Pacífico atraviesa una etapa previa dominada por La Niña, según reveló un estudio internacional publicado en la revista Science Advances. La investigación, encabezada por la científica Nandini Ramesh de la Organización de Investigación Científica e Industrial de la Commonwealth (CSIRO) y expertos de la Universidad de Melbourne, examinó proyecciones retrospectivas de nueve herramientas climáticas globales.
Este hallazgo representa un salto significativo para la meteorología moderna, ya que habitualmente las alertas estacionales solo ofrecen certidumbre con pocos meses de margen antes de que ocurran los eventos extremos en distintas partes del planeta.
La transición oceánica hacia el fenómeno de El Niño
El análisis comprobó que tres de los nueve esquemas evaluados lograron anticipar el paso de La Niña hacia el fenómeno de El Niño con un índice de acierto superior al 70%. Incluso, una de las plataformas denominada CESM1-1-CAM5-CMIP5 alcanzó una efectividad del 82,21% al estimar este cambio a doce meses.
Para llegar a estos datos, el equipo científico analizó más de 7.500 pronósticos retrospectivos generados entre 1961 y 2020 a partir de mediciones térmicas superficiales de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos. Los expertos observaron que la persistencia de las aguas frías en el Pacífico ecuatorial genera condiciones estables que permiten sortear la denominada barrera de predictabilidad de primavera.
Las limitaciones frente a una fase neutral
El comportamiento predictivo cambia de manera drástica cuando el océano se encuentra en una fase neutral sin anomalías térmicas evidentes. En ese contexto, la precisión de las simulaciones dinámicas descendió a rangos de entre 23% y 43%, situándose por debajo de modelos estadísticos simples basados exclusivamente en el registro histórico.
El mismo modelo que logró más del 82% de efectividad al partir desde La Niña apenas consiguió un 8,94% de acierto cuando intentó proyectar un evento frío desde un escenario neutral. Por lo tanto, los especialistas concluyen que el estado inicial de las aguas oceánicas resulta más determinante que la calidad técnica general de la herramienta de cálculo utilizada.
Impacto global y aplicación del fenómeno de El Niño en Paraguay
Los investigadores aclararon que la metodología todavía no forma parte de los protocolos operativos que aplican los servicios meteorológicos oficiales. Además, el estudio constató que la fiabilidad de las proyecciones decae por debajo del 50% cuando los cálculos intentan extenderse a un horizonte de dos años consecutivos.
Contar con un año de margen frente a la llegada del fenómeno de El Niño resultará clave para sectores estratégicos de Paraguay como la agricultura, la ganadería y la generación hidroeléctrica, actividades altamente vulnerables a excesos hídricos y sequías prolongadas. El informe resalta que los pronósticos estacionales inciden de forma directa sobre actividades económicas valuadas en cerca de 13 billones de dólares a nivel internacional.
Datos clave
- Modelos evaluados: Tres de nueve sistemas superaron el 70% de certeza al proyectar el cambio de La Niña a El Niño con doce meses de anticipación.
- Mayor precisión: El sistema CESM1-1-CAM5-CMIP5 registró un acierto del 82,21% en sus predicciones anuales desde fases frías.
- Fases neutrales complejas: La efectividad predictiva cayó a niveles de entre 23% y 43% cuando el océano no presentaba anomalías marcadas.
- Límites temporales: La fiabilidad disminuye a menos del 50% al intentar proyectar escenarios climáticos para un segundo año.






