El hallazgo de monedas inglesas en Roma aporta la primera prueba material directa de actividades comerciales y artesanales en la antigua comunidad sajona asentada junto a la sede papal. Los investigadores confirmaron que un conjunto de veinte piezas metálicas halladas en las cercanías del Vaticano pertenecía a reinos de Gran Bretaña y no al Imperio romano, como se creyó al inicio de los trabajos de excavación. Este descubrimiento clarifica la rutina de los peregrinos y artesanos anglosajones durante la Alta Edad Media.
Las labores arqueológicas se desarrollaron en el jardín amurallado del Palazzo della Rovere, una histórica edificación situada entre el Vaticano y el Castel Sant’Angelo. Las intervenciones en este terreno comenzaron en 2020 y cobraron notoriedad mundial en julio de 2023 tras la identificación de los restos del teatro del emperador Nerón. En ese mismo espacio estratigráfico aparecieron catorce monedas pegadas entre sí por el paso del tiempo y otras seis esparcidas en el terreno inmediato.
Origen de las monedas inglesas en Roma y su datación
El equipo científico estuvo encabezado por Rory Naismith, profesor de historia inglesa altomedieval en la Universidad de Cambridge, junto a las investigadoras Francesca Tinti, Marzia Di Mento, Valentina Pica y el arqueólogo Filippo Salamone. El análisis numismático determinó que el lote está compuesto por diecinueve peniques de plata y un medio penique. Todas las piezas fueron acuñadas entre los años 899 y 955, bajo los reinados de Eduardo el Viejo, Athelstan y Eadred.
Los exámenes de procedencia demostraron que las divisas provenían de regiones como Anglia Oriental, Kent, Londres y el sector central occidental de Inglaterra. El medio penique correspondía a una unidad de escaso valor adquisitivo, común en pequeñas transacciones de la época. Por este motivo, los expertos descartaron que se tratara de un tesoro acumulado o reservado para grandes pagos eclesiásticos.
Vida económica dentro de la Schola Saxonum
Junto a las monedas inglesas en Roma, las excavaciones revelaron restos materiales vinculados a manufacturas en cuero, hueso y metalurgia básica. Los arqueólogos subrayan que la distribución dispersa de las piezas apunta a pérdidas accidentales durante la realización de tareas diarias o intercambios en tiendas. No se detectaron indicios de hornos o crisoles para fundir plata, lo que demuestra que los extranjeros utilizaban su propio dinero para subsistir y adquirir víveres.
La zona excavada coincide con el emplazamiento de la Schola Saxonum, también llamada Schola Anglorum. Este enclave fue creado originalmente en el siglo VIII para cobijar a dignatarios, viajeros y devotos procedentes de las islas británicas en su camino hacia las tumbas apostólicas. Hasta este descubrimiento, los registros existentes eran exclusivamente textos y crónicas eclesiásticas que no detallaban la economía interna del barrio sajón.
Convivencia monetaria y privilegios eclesiásticos
En los mismos estratos del siglo X se recuperaron también piezas de origen romano e italiano, lo que prueba que las divisas foráneas no permanecían aisladas. La presencia habitual de monedas inglesas en Roma pone en duda la teoría de que la Iglesia prohibía tajantemente la utilización de monedas extranjeras dentro de la ciudad. El profesor Naismith señaló que en Roma han aparecido más monedas anglosajonas de ese período histórico que emisiones acuñadas por los propios pontífices.
Los investigadores relacionan esta singularidad con documentos del año 893 redactados por el cronista galés Asser. El religioso dejó constancia de que el papa Marino I otorgó exenciones y tratos favorables a los peregrinos ingleses en atención a su piedad. Esta evidencia arqueológica confirma que la comunidad anglosajona no solo rezaba en los templos romanos, sino que mantenía un dinámico circuito de compra y venta aceptado en el entorno papal.
Datos clave
- Descubrimiento inédito: Se hallaron 19 peniques de plata y un medio penique acuñados en Inglaterra entre 899 y 955 en los jardines del Palazzo della Rovere.
- Evidencia productiva: Las piezas aparecieron junto a vestigios de talleres de cuero, hueso y metal, lo que confirma labores artesanales cotidianas.
- Circulación legal: Las monedas foráneas circulaban en simultáneo con metálico italiano y romano en la antigua Schola Saxonum sin ser fundidas.
- Privilegio papal: Los resultados respaldan crónicas medievales de 893 que mencionan derechos y concesiones especiales para viajeros ingleses en Roma.






