La molienda de oleaginosas alcanzó un volumen acumulado de 2.266.398 toneladas al cierre de julio, lo que representó un incremento interanual del 12,2% en el sector agroindustrial paraguayo. Este comportamiento positivo estuvo impulsado por una mayor actividad en las plantas procesadoras locales y por una sostenida demanda externa de derivados agrícolas. De acuerdo con los registros del sector, la actividad industrial mantuvo un ritmo continuo que fortaleció el aprovechamiento de la materia prima cosechada en el campo.
Rendimiento de la soja y capacidad industrial
Dentro de este escenario fabril, el grano de soja se consolidó ampliamente como el principal insumo transformado por las fábricas locales. El procesamiento de este cultivo abarcó el 98,6% de todo el volumen operado en las plantas, totalizando 2.234.720 toneladas y marcando un avance del 12,7% frente al mismo periodo del ciclo previo.
En contraste con el rubro sojero, el procesamiento conjunto de otras semillas oleaginosas tuvo un retroceso en el periodo analizado. Este grupo secundario sumó apenas 31.678 toneladas procesadas, cifra que representó una disminución interanual del 14,4% en los molinos.
Por otra parte, la infraestructura industrial instalada en el país operó a un nivel óptimo durante los primeros siete meses del año. Las procesadoras trabajaron al 80% de su capacidad total, lo que igualó el desempeño del ciclo previo y reflejó una mejora de dos puntos porcentuales en comparación con los registros de junio.
Factores globales que impulsan la molienda de oleaginosas
El dinamismo sostenido de las fábricas locales responde en gran medida a la transformación de las demandas energéticas internacionales. Diversos análisis del sector señalan que el incremento podría vincularse al mayor requerimiento de fuentes alternativas de energía, donde subproductos como la harina de soja figuran entre las materias primas más empleadas.
La agroindustria paraguaya ha evolucionado en los últimos años hacia esquemas de mayor valor agregado en origen. En lugar de limitar los envíos al grano en estado natural, las plantas transforman las oleaginosas en harinas, aceites y pellets que abastecen tanto a los mercados pecuarios internacionales como a las nuevas industrias de biocombustibles.
Este proceso de valorización en territorio nacional no solo genera empleo calificado en los centros fabriles situados cerca de los principales corredores fluviales, sino que también amortigua la volatilidad de las cotizaciones agrícolas externas al diversificar la canasta exportable del país.
Ingreso de divisas por envíos agroindustriales
La actividad fabril tuvo un impacto directo y cuantificable en la balanza comercial y en la recaudación de moneda extranjera para la economía nacional. Los envíos de productos derivados con valor agregado totalizaron 870,8 millones de dólares hasta el mes de julio, lo que significó un crecimiento interanual del 21%.
Al considerar el desempeño global del complejo sojero paraguayo, que contempla tanto los granos en estado natural como los elaborados industriales, el ingreso de divisas acumulado llegó a 3.519,4 millones de dólares entre enero y julio. Estos recursos fortalecen las reservas internacionales y apuntalan la liquidez del sistema financiero local.
El sostenimiento de estos volúmenes dependerá de las condiciones logísticas de los ríos para el transporte fluvial y de la evolución de las cotizaciones en las bolsas de materias primas durante el tramo final del año agrícola.
Datos clave
- Volumen total: La molienda de granos acumuló 2.266.398 toneladas a julio, con una suba interanual del 12,2%.
- Liderazgo de la soja: La soja representó el 98,6% del total procesado, totalizando 2.234.720 toneladas y creciendo un 12,7%.
- Aprovechamiento fabril: Las industrias operaron al 80% de su capacidad instalada, dos puntos porcentuales por encima de junio.
- Ingreso de divisas: Los productos industrializados generaron USD 870,8 millones, mientras que el complejo sojero global sumó USD 3.519,4 millones.






