Los migrantes hondureños retornados desde Estados Unidos sumaron 37.968 personas entre el 1 de enero y el 15 de octubre de 2026, lo que evidencia una desaceleración en las repatriaciones. El balance preliminar fue elaborado por la Fundación 15 de Septiembre a través de un monitoreo sobre los flujos de deportación. La cifra refleja una disminución frente al mismo ciclo del periodo previo, en un contexto regional marcado por constantes ajustes migratorios.
Disminución de retornos en el último año
El informe institucional reveló que durante 2025 se contabilizaron 42.928 personas devueltas a suelo hondureño. La comparación directa demuestra una merma de 4.960 ciudadanos en el registro actual, equivalente a un descenso cercano al 11,5 % interanual.
A través de sus canales oficiales, los representantes de la organización no gubernamental presentaron este balance comparativo. Desde su perspectiva, el fenómeno migratorio no debe entenderse únicamente como el resultado de las disposiciones judiciales impuestas por las autoridades de Washington.
El monitoreo de migrantes hondureños retornados evidencia variaciones sujetas a los operativos de control fronterizo en América del Norte. Pese a que el consolidado global bajó respecto al ejercicio anterior, las autoridades norteamericanas reiteraron que continuarán deteniendo y expulsando a quienes crucen sus fronteras de forma irregular, registrándose un promedio de 132 connacionales devueltos por día.
La evolución de los migrantes hondureños retornados
El seguimiento estadístico quinquenal elaborado por la organización expone marcadas oscilaciones en las cifras anuales. Durante 2022, coincidiendo con el inicio de la gestión presidencial de Xiomara Castro en Honduras, se registró el pico más alto del periodo con 94.339 devoluciones formales desde territorio estadounidense.
Posteriormente, en 2023 se produjo una reducción sensible que situó el consolidado en 56.172 personas repatriadas. La tendencia a la baja se profundizó durante 2024, cuando apenas se contabilizaron 34.386 casos, el volumen más reducido de todo el lapso analizado por la entidad de monitoreo.
No obstante, la dinámica cambió drásticamente en 2025 al reportarse un repunte de 8.542 regresos, alcanzando un total de 42.928 ciudadanos. Si se contrasta el techo histórico de 2022 frente a los datos recabados hasta octubre de 2026, la diferencia absoluta asciende a 56.371 personas que dejaron de ser devueltas.
Causas estructurales y desafíos de la reinserción
La Fundación 15 de Septiembre instó a las autoridades a no restringir el análisis migratorio a las pugnas partidarias entre demócratas y republicanos. La entidad remarcó que, si bien la Casa Blanca define sus protocolos de expulsión, el Estado hondureño tiene la obligación directa de encarar las problemáticas socioeconómicas que empujan el éxodo masivo.
En esa línea, el grupo de derechos civiles subrayó la urgencia de diseñar políticas preventivas eficaces y mecanismos integrales de asistencia comunitaria. La reintegración de quienes regresan requiere planes de capacitación laboral, acceso a financiamiento y programas de contención emocional que permitan restablecer sus proyectos de subsistencia en sus comunidades de origen.
El flujo de migrantes hondureños retornados plantea asimismo una profunda demanda a los sistemas de protección social en toda Centroamérica. En ausencia de fuentes de empleo dignas y protección institucional, el peligro de reincidencia en la travesía irregular hacia el norte permanece latente entre la población vulnerable.
Datos clave
- Registro oficial: Honduras acumuló 37.968 personas devueltas desde Estados Unidos hasta el 15 de octubre de 2026.
- Variación interanual: La cifra representa una caída del 11,5 % frente a los 42.928 casos registrados en 2025.
- Pico histórico: El año con mayor cantidad de repatriaciones fue 2022, cuando se alcanzaron 94.339 retornos.
- Exigencia institucional: La Fundación 15 de Septiembre demandó resolver las causas estructurales de la migración y asegurar planes de reintegración económica.






