El mercado inmobiliario registra un incremento de hasta el 20% en el valor de sus unidades terminadas y en pozo tras el retroceso de la cotización de la divisa estadounidense en Paraguay. La advertencia fue realizada por Raúl Constantino, presidente de la Cámara Paraguaya de Desarrolladores Inmobiliarios, quien puntualizó que el fenómeno distorsiona la relación comercial entre los costos operativos locales y las listas de venta.
La situación se da en un contexto de variaciones cambiarias en el sistema financiero nacional. Este comportamiento repercute de manera directa en los proyectos residenciales y comerciales del país, alterando los esquemas tradicionales de financiamiento a mediano y largo plazo.
El desajuste cambiario entre costos y precios
El sector de la edificación y desarrollo urbano sostiene una estructura productiva basada principalmente en la moneda nacional. Mano de obra calificada, cargas sociales, hormigón, ladrillos y diversos insumos de origen local se abonan en guaraníes. No obstante, las empresas comercializan históricamente sus unidades en moneda norteamericana.
De acuerdo con la explicación gremial, las ventas se pactan habitualmente en dólares con el propósito de ofrecer certidumbre y estabilidad a lo largo de plazos que van de dos a tres años. Este método tradicional busca amortiguar la inflación y los incrementos de materiales durante el avance constructivo. Sin embargo, cuando la divisa se debilita frente al guaraní, los desarrolladores precisan mayores sumas en dólares para cubrir los mismos gastos en guaraníes, trasladando esa diferencia al costo final.
Por esta razón, quienes perciben ingresos fijados en dólares o cuentan con fondos de ahorro en esa divisa sufren un encarecimiento directo cercano al 20%. En contraste, los asalariados o compradores que reciben sus remuneraciones en guaraníes perciben un efecto más acotado, debido a que el precio final de los inmuebles se mantiene relativamente parejo al medirse en moneda local.
El impacto en inversores y compradores extranjeros
La pérdida de competitividad cambiaria genera inquietud por su efecto directo sobre el público foráneo, que en los últimos años consolidó una presencia determinante en las adquisiciones. El mercado inmobiliario paraguayo captó un flujo constante de capitales extranjeros, en particular de inversores procedentes de Argentina, Brasil, Uruguay y otros países de la región que buscan refugio de valor y rentabilidad por alquileres.
Este segmento de compradores extranjeros opera exclusivamente con fondos dolarizados. Ante un incremento cercano al quinto de su cotización previa, el atractivo comparativo de los departamentos situados en las zonas de mayor expansión urbana experimenta un freno considerable. Constantino remarcó que este encarecimiento repentino constituye un factor de alerta para el dinamismo de la actividad privada.
Las empresas del rubro evalúan el comportamiento de la demanda externa ante el nuevo umbral de precios. Si las operaciones sufren un enfriamiento, los proyectos en etapa de pozo podrían enfrentar demoras en su ritmo de colocación inicial, afectando el flujo de caja necesario para financiar las obras.
Contexto y perspectivas para los desarrolladores
La Cámara Paraguaya de Desarrolladores Inmobiliarios agrupa a las principales firmas responsables del auge vertical que transformó barrios residenciales y el nuevo eje corporativo de la capital. La entidad promueve políticas públicas y condiciones crediticias accesibles para dinamizar la vivienda urbana en todo el territorio.
En este escenario, el desenvolvimiento del mercado inmobiliario dependerá del rumbo que adopte el mercado de cambios en los meses venideros. Los desarrolladores vigilarán de cerca la política cambiaria y la oferta de divisas, mientras recalculan listas de precios y ajustan márgenes para no comprometer el volumen de colocación.
Datos clave
- Aumento de precios: Los inmuebles registraron un encarecimiento de hasta el 20% en dólares debido a la apreciación del guaraní.
- Estructura dispar: Los costos de construcción y salarios se pagan en guaraníes, pero las unidades se comercializan en dólares.
- Compradores externos afectados: Los inversionistas extranjeros, que operan enteramente en moneda estadounidense, ven reducida su capacidad de compra.
- Impacto según moneda de ingreso: Quienes ganan en guaraníes mantienen un costo similar, mientras que los asalariados en dólares pierden poder adquisitivo.






