Los médicos de Nicaragua enfrentan un esquema de hostigamiento sistemático que provocó centenares de destituciones y el destierro forzado de decenas de especialistas, según denunció la Asociación Médica Mundial en su reciente asamblea ordinaria. La entidad sanitaria global aprobó una resolución que exige al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo frenar los abusos, proteger a los profesionales y restituir la personería jurídica de las organizaciones gremiales canceladas en los últimos años.
El documento oficial, revisado durante la 77ª Asamblea General celebrada en Róterdam, Países Bajos, advierte con extrema inquietud sobre el grave perjuicio que genera la injerencia política en la atención ciudadana. De acuerdo con los informes validados por el organismo, las medidas punitivas contra el sector deterioraron la cobertura básica y dejaron desprovistos a los centros asistenciales de personal capacitado en áreas esenciales de la medicina moderna.
Impacto sanitario y despidos masivos contra médicos de Nicaragua
Desde el estallido de las protestas sociales en 2018, más de 400 profesionales de la salud resultaron cesados o forzados a dimitir de sus cargos hospitalarios por motivos ideológicos. Al mismo tiempo, cerca de 200 especialistas debieron buscar refugio fuera de sus fronteras tras recibir amenazas directas de las fuerzas de seguridad y agrupaciones afines al oficialismo.
Esta situación generó un déficit crítico de talento humano calificado que expone a graves peligros a los pacientes nicaragüenses. El organismo global remarcó que la autonomía técnica, la ética clínica y la libertad de expresión científica son derechos innegociables que ninguna autoridad estatal puede suprimir sin violentar tratados universales.
Testimonios sobre el sometimiento ideológico en hospitales
El doctor Óscar González Arreaza, especialista en cirugía general y bariátrica exiliado en Ecuador, sostuvo ante la prensa que el ejercicio profesional en su tierra natal perdió la debida neutralidad. De acuerdo con su testimonio, las autoridades utilizaron la estructura asistencial como una herramienta de coacción ideológica, castigando con sumarios judiciales y despidos sin indemnización a quienes priorizaron auxiliar a heridos.
Por su parte, la dermatóloga Anely Pérez Molina, quien fue privada de ingresar a su país, destacó la relevancia del reclamo internacional para devolver la validez formal a las asociaciones científicas. La médica recordó que en 2021 la Asamblea Nacional anuló al menos 16 entidades sanitarias sin permitirles apelación alguna, un hecho sin precedentes en la región latinoamericana salvo en casos específicos como el cubano.
Repercusiones diplomáticas y antecedentes de la crisis
El impacto institucional trascendió el ámbito local y llegó a tribunales de justicia internacional, incluyendo recientes audiencias celebradas ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. En esos foros se evaluaron denuncias sobre vulneraciones a la libertad de agremiación, además de las secuelas de la pandemia donde más de un centenar de trabajadores sanitarios perecieron en condiciones laborales precarias impuestas por normativas oficiales.
Frente a este escenario, la resolución insta a los parlamentos y cancillerías del mundo a denunciar las normativas que penalizan la labor científica, entre ellas la polémica legislación de ciberdelitos. Para reconstruir los servicios médicos de Nicaragua, los referentes gremiales insisten en que será imprescindible garantizar primero el estado de derecho antes de aspirar a una recuperación técnica efectiva.
Datos clave
- Más de 600 afectados: La resolución constata al menos 400 destituciones arbitrarias y 200 exilios forzados de profesionales sanitarios desde el año 2018.
- Disolución gremial: El parlamento nicaragüense clausuró 16 asociaciones médicas en 2021, incluida la histórica Asociación Médica Nicaragüense.
- Exigencia internacional: La AMM demandó al gobierno restituir la personería jurídica gremial y derogar las leyes punitivas contra la divulgación científica.






