El diputado Daniel Centurión (ANR) presentó un proyecto de ley para castigar penalmente a quienes celebren, promuevan o autoricen matrimonios con menores de edad. Según el legislador, sin una sanción concreta, la prohibición recién aprobada por la Cámara Baja corre el riesgo de quedar como letra muerta o de prestarse a la corrupción.
La prohibición que ya tiene media sanción
El martes, la Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto que elimina las excepciones que hasta hoy permiten el matrimonio de adolescentes. Actualmente, la legislación paraguaya autoriza el casamiento desde los 16 años con el consentimiento de los padres, tutores o un juez.
La iniciativa, impulsada por la diputada Dalia Estigarribia, fue aprobada pese a la oposición de un grupo de legisladores oficialistas, y ahora pasa al Senado.
Por qué Centurión pide un castigo penal
Centurión aclaró que no votó en contra de la prohibición. Según explicó, su intención era abstenerse, pero no quedó registrada. Contó que había pedido postergar el tratamiento una semana para que la prohibición avanzara junto con un marco penal específico.
El diputado celebró la aprobación, pero planteó una duda de fondo: qué tan eficaz puede ser una prohibición si no hay una sanción para quien la incumpla.
Qué propone el proyecto
La iniciativa incorpora un artículo 224 al Código Penal (Ley Nº 1160/1997) y tipifica como delito la celebración dolosa de matrimonios prohibidos con niños, niñas o adolescentes.
Las penas propuestas son:
- Hasta 3 años de cárcel para el adulto que se case con una persona menor de edad.
- Hasta 3 años de cárcel para los padres o tutores que promuevan el matrimonio o sean cómplices.
- Hasta 5 años de cárcel para el funcionario público que intervenga o lo autorice.
El proyecto establece además dos garantías:
- El niño, niña o adolescente no será castigado por su participación, consentimiento o intervención en el matrimonio prohibido.
- Para que haya condena deberá demostrarse el dolo, es decir, que la persona actuó con conocimiento e intención.
Centurión insistió en que la legislación debe ser clara y tener consecuencias penales para que la prohibición sea efectiva, con especial énfasis en los funcionarios que se presten a avalar estos casos.
El problema mayor: las uniones de hecho
La prohibición del matrimonio formal aborda solo una parte del problema. La mayoría de las situaciones con adolescentes no pasan por el Registro Civil, sino que son uniones de hecho.
Según datos oficiales, hasta 2023 había en Paraguay 7.108 adolescentes mujeres de entre 15 y 17 años en situación de matrimonio o unión temprana:
- 6.335 (89,1%) vivían en unión de hecho.
- 773 (10,9%) estaban casadas.
Centurión señaló que otros legisladores trabajan en paralelo en este tema, entre ellos la propia Estigarribia, en la Comisión de la Niñez y la Adolescencia, y anticipó que acompañará esa iniciativa cuando se presente.
En el ámbito penal, las uniones de hecho con menores, sobre todo cuando hay embarazos, ya pueden castigarse mediante figuras existentes como el abuso sexual en niños. El problema, señalan los especialistas, es que estas situaciones suelen normalizarse, incluso por parte de las propias autoridades.
Un tema de derechos de la niñez
Los organismos internacionales de protección de la infancia consideran el matrimonio y las uniones tempranas como una vulneración de los derechos de niñas y adolescentes. Estas uniones suelen estar asociadas al abandono escolar, a embarazos tempranos y a mayores riesgos para la salud y la autonomía de las niñas. Por eso, en los últimos años, varios países de la región reformaron sus leyes para fijar en 18 años la edad mínima para casarse, sin excepciones.
Lo que viene
La prohibición del matrimonio con menores deberá ser tratada ahora por el Senado. El proyecto de Centurión, presentado esta semana, iniciará su propio trámite en la Cámara de Diputados.






