Existen diversos lugares de Paraguay que asombran por reunir características geográficas y visuales comparables con destinos internacionales de gran renombre. Desde las extensiones áridas del Chaco hasta las formaciones rocosas y los saltos de agua de la Región Oriental, el territorio nacional alberga una riqueza paisajística poco explorada. Esta diversidad rompe el estereotipo del país mediterráneo al ofrecer postales que evocan selvas lejanas, desiertos o vestigios de la arquitectura europea.
Riqueza natural y maravillas del agua
Entre los atractivos fluviales más impactantes sobresalen los Saltos del Monday, ubicados en el distrito de Presidente Franco, en el departamento de Alto Paraná. Estas caídas de agua de casi cuarenta metros de altura se hallan insertas en una densa selva que recuerda a remotas junglas tropicales, situadas a escasos minutos del centro comercial de Ciudad del Este.
En el departamento de Itapúa se encuentran las dunas de San Cosme y Damián, situadas sobre el río Paraná. Estas lomas de arena blanca ofrecen la ilusión visual de un desierto rodeado de agua, espacio protegido por la Ley 6961 del año 2022 para mitigar la reducción de su superficie causada por las fluctuaciones hídricas.
Alturas imponentes y el misterio del Chaco
La Cordillera del Ybytyruzú custodia el Cerro Akatĩ, una de las mayores elevaciones de la zona donde un mirador regala vistas panorámicas hacia valles y serranías del Guairá. En sus inmediaciones, el sendero que conduce a Itá Letra permite apreciar cavernas con inscripciones precolombinas grabadas en la roca, convirtiéndose en un baluarte ecológico y arqueológico.
Por su parte, la Región Occidental exhibe una inmensidad agreste caracterizada por humedales, matorrales y fauna salvaje en condiciones climáticas rigurosas. La Secretaría Nacional de Turismo promueve esta vasta planicie chaqueña como un epicentro para el ecoturismo, las expediciones científicas y los recorridos de valor histórico asociados a la contienda chaqueña.
Patrimonio histórico en los lugares de Paraguay
La huella arquitectónica de los siglos pasados pervive en las antiguas misiones jesuíticas de Jesús de Tavarangue y Santísima Trinidad del Paraná, ambas reconocidas como Patrimonio Mundial por la Unesco. Los imponentes arcos de piedra inacabados de Jesús y los muros barrocos de Trinidad configuran escenarios monumentales que transportan a la era virreinal.
En San Cosme y Damián, la historia colonial se complementa con la ciencia mediante el Planetario Buenaventura Suárez, un recinto que rememora los primeros estudios astronómicos de la cuenca del Plata. Asimismo, localidades tradicionales como Pirayú preservan su estación ferroviaria construida en 1864, manteniendo vigentes costumbres, artesanías y edificaciones de la época dorada del ferrocarril.
Las vivencias comunitarias en asentamientos de los pueblos Mbyá Guaraní y Aché añaden una dimensión cultural invaluable a estos recorridos. A través de estas propuestas, los diversos lugares de Paraguay demuestran que albergan maravillas naturales e históricas capaces de fascinar a los turistas más exigentes sin necesidad de traspasar las fronteras.
Datos clave
- Protección legal: Las dunas de San Cosme y Damián cuentan con categoría de patrimonio turístico natural declarada por el Congreso Nacional.
- Patrimonio internacional: La Unesco reconoce las misiones jesuíticas de Santísima Trinidad y Jesús de Tavarangue como bienes de la humanidad.
- Diversidad ambiental: El país combina desde formaciones desérticas e hitos de altura en el Ybytyruzú hasta densos bosques en Alto Paraná.
- Turismo vivencial: La Secretaría Nacional de Turismo impulsa el contacto con etnias ancestrales y la exploración sustentable del Chaco.






