El proyecto de ley sobre el límite de dietas busca frenar los ingresos desmedidos de altos funcionarios en el sector público de Guatemala tras revelarse cobros extraordinarios. La propuesta fue formalizada por los legisladores de la bancada Voluntad, Oportunidad y Solidaridad en el Congreso de la República. El texto plantea modificaciones a la legislación financiera para imponer un estricto tope a las remuneraciones adicionales y transparentar los fondos del Estado.
Alcance de la reforma presupuestaria
La iniciativa parlamentaria pretende reformar los artículos 77 y 78 de la Ley Orgánica del Presupuesto que rige la administración pública del país centroamericano. Con este cambio normativo, las instituciones ya no contarán con facultades discrecionales para determinar las asignaciones económicas de sus directores o autoridades. El objetivo primordial consiste en ordenar de manera homogénea los desembolsos y evitar que los complementos superen a los sueldos básicos asignados.
El planteamiento abarca de forma obligatoria tanto a las instituciones centralizadas como a los entes autónomos y descentralizados del aparato estatal. Entre los organismos alcanzados figuran la Superintendencia de Administración Tributaria, el Banco de Guatemala y el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social. Asimismo, deberán amoldarse empresas de carácter municipal, el Comité Olímpico Guatemalteco y diversas dependencias de fomento indígena o de tierras.
La propuesta del límite de dietas y gastos
El texto normativo establece un límite de dietas con un tope absoluto fijado en cinco mil quetzales al mes, suma equivalente a unos 650 dólares. Dicha cantidad regirá sin importar la cantidad de reuniones o sesiones extraordinarias en las cuales participe el directivo institucional. En forma paralela, el articulado dispone un techo mensual de siete mil quetzales, equivalentes a 909 dólares, para el concepto de gastos de representación.
Cada una de las dependencias alcanzadas tendrá la obligación ineludible de difundir públicamente el detalle de los pagos individuales realizados a sus integrantes. Solo un grupo reducido mantendrá asignaciones adicionales diferenciadas por razón de su investidura. Entre estos cargos específicos se encuentran la presidencia y vicepresidencia de la república, las presidencias de cortes constitucionales y electorales, el fiscal general, los alcaldes y la mesa directiva del Congreso.
Excesos detectados en entidades estatales
Las auditorías y fiscalizaciones efectuadas por el diputado José Chic destaparon cobros mensuales que llegaron a rebasar los cien mil quetzales en el ámbito público. Diversos dirigentes deportivos y representantes directivos llegaban a percibir sumas entre cinco mil y ocho mil quetzales únicamente por acudir a una sola sesión ordinaria. Incluso se documentaron casos en el Plan de Prestaciones del Empleado Municipal con retribuciones calculadas en hasta 555 quetzales por minuto.
Otro caso expuesto involucró a jerarcas ministeriales de Energía y de Economía que sumaban 28 mil quetzales mensuales por integrar el directorio del Instituto Nacional de Electrificación. A su vez, se identificaron directivos con nombramientos formalmente denominados como ad honorem que lograban acumular entre 35 mil y 40 mil quetzales cada mes. Según expuso Chic, un dirigente deportivo reunió en un solo mes más de 105 mil quetzales combinando diversos cargos.
Procedimiento parlamentario pendiente
El congresista Orlando Blanco detalló que estas prácticas distorsionaron el sistema de remuneraciones y requirieron la necesidad de fijar un límite de dietas legal para salvaguardar el erario. Para consolidar esta transformación legislativa, el borrador deberá transitar todo el camino reglamentario dentro del Congreso guatemalteco. La propuesta tendrá que ser leída inicialmente ante el pleno de diputados para su conocimiento formal.
Posteriormente, la iniciativa pasará a estudio de una comisión legislativa encargada de emitir el correspondiente dictamen técnico y jurídico sobre su viabilidad. Una vez dictaminado, el proyecto retornará al recinto para sus lecturas de discusión y posterior votación por parte de los parlamentarios. La sociedad civil y las bancadas fiscalizadoras observan el proceso como un paso crucial para contener el gasto político injustificado.
Datos clave
- Tope mensual de dietas: la iniciativa legal establece un máximo de cinco mil quetzales al mes, equivalentes a 650 dólares, sin importar el número de reuniones asistidas.
- Gastos de representación: se fija un techo uniforme de siete mil quetzales mensuales para evitar asignaciones discrecionales en organismos del Estado.
- Transparencia activa: las entidades públicas deberán publicar de manera obligatoria e individual el detalle de todos los montos transferidos a sus directivos.
- Denuncias de abusos: legisladores denunciaron pagos superiores a cien mil quetzales al mes y cobros de hasta 555 quetzales por minuto en entes municipales.






