Una nueva licitación eléctrica en Guatemala fue convocada por las empresas distribuidoras con el propósito de incorporar 600 megavatios de potencia y suministro continuo a partir de mayo de 2032. La iniciativa oficial intenta contener el vertiginoso crecimiento del consumo interno y mitigar las vulnerabilidades climáticas que aquejan a las represas del país centroamericano. Si parte del nuevo parque generador se cubre mediante gas, el flujo de capital privado podría sobrepasar los mil millones de dólares en la próxima década.
Objetivos y alcance de la licitación eléctrica en Guatemala
El proceso denominado PEG-6-2026 contempla la contratación de 450 megavatios mediante instalaciones nuevas, junto a otros 150 megavatios que provendrán de complejos que ya están en funcionamiento. Los contratos resultantes tendrán una vigencia máxima de quince años y contarán con la supervisión de la Comisión Nacional de Energía Eléctrica, ente encargado de regular la adquisición mayorista para resguardar la tarifa de los usuarios finales.
La medida responde a una necesidad técnica urgente impuesta por el clima. En agosto pasado, una pronunciada sequía provocó un retroceso del 25,5 por ciento en la generación de las represas hidroeléctricas locales. Aunque la matriz guatemalteca puede abastecer hasta el 74 por ciento de la demanda mediante fuentes renovables, el sistema requiere potencia firme que no dependa exclusivamente de los caudales de los ríos ni de la fuerza del viento.
Durante la presentación oficial, el presidente Bernardo Arévalo destacó la trascendencia de anticipar las obras de infraestructura para evitar cuellos de botella que frenen la producción nacional. El mandatario remarcó que el Estado debe garantizar disponibilidad energética constante, tanto en periodos de lluvia como en épocas secas. También recordó que la convocatoria previa, conocida como PEG-5, permitió incorporar 57 plantas al parque nacional.
Respaldos térmicos y perspectivas de inversión tecnológica
El ministro de Energía y Minas, Erwin Barrios, remarcó que la potencia firme constituye el pilar indispensable sobre el cual se sustenta la confiabilidad del sistema eléctrico interconectado. Las autoridades señalaron que para la cuota de 450 megavatios correspondientes a nuevas unidades se contemplan alternativas como geotermia, gas natural, propano y etanol, sin descartar otras soluciones técnicas compatibles.
Por su parte, los administradores privados del servicio de distribución coincidieron en la urgencia de asegurar el aprovisionamiento. Mario Naranjo, gerente general de la Empresa Eléctrica de Guatemala, apuntó que la demanda experimenta una expansión ininterrumpida y que esta licitación eléctrica en Guatemala constituye una respuesta responsable de largo alcance. Las estadísticas del Administrador del Mercado Mayorista registraron un pico histórico de 2.301 megavatios en 2026, lo que representó un incremento del 8,6 por ciento con respecto al periodo anual anterior.
Asimismo, Paulo Parra, quien lidera la distribuidora Energuate, convocó a inversores locales e internacionales a presentar sus propuestas competitivas en el llamado. El directivo enfatizó que la confiabilidad energética representa un factor decisivo para atraer capital productivo y generar nuevos puestos de trabajo formales. Los registros del primer semestre revelaron un crecimiento del consumo superior al 6 por ciento.
Cronograma administrativo del proceso licitatorio
El procedimiento administrativo surgió formalmente tras la aprobación de la resolución CNEE-323-2026, la cual definió los términos de referencia correspondientes. Con el fin de asegurar la transparencia y el acceso equitativo a la documentación técnica, las autoridades dispusieron la apertura de un repositorio virtual especializado para los participantes interesados en la licitación eléctrica en Guatemala.
Las empresas interesadas podrán adquirir los pliegos de bases y condiciones a partir de octubre de 2026 por un valor de 25.000 dólares. El cronograma estipula que las consultas y pedidos de aclaración se recibirán hasta el 4 de marzo de 2027, mientras que las respuestas formales se divulgarán a más tardar el 18 de marzo.
La apertura formal de las ofertas técnicas se llevará a cabo el 6 de abril de 2027, dando paso a la revisión de las propuestas económicas fijada para el 22 de abril. La adjudicación definitiva fue programada para el 6 de mayo del mismo año, tras lo cual existirá un lapso de tres meses para la firma obligatoria de los contratos de suministro.
Datos clave
- Capacidad licitada: La convocatoria contempla 600 megavatios de potencia firme a partir de mayo de 2032.
- Distribución de bloques: Se asignarán 450 megavatios a nuevas centrales y 150 megavatios a instalaciones operativas, con contratos de hasta quince años.
- Inversión prevista: El despliegue de infraestructura vinculada al gas podría canalizar más de mil millones de dólares.
- Plazos decisivos: Las propuestas técnicas se recibirán en abril de 2027 y la adjudicación final concluirá el 6 de mayo de ese año.






