El fenómeno del lavado de activos en Ecuador enfrenta severas limitaciones dentro del sistema penal ordinario, donde tres de cada cuatro causas revisadas concluyen sin una resolución condenatoria en los tribunales. Así lo expuso una investigación técnica elaborada por el Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado junto con la Fundación Panamericana para el Desarrollo, tras un seguimiento integral efectuado entre los años 2023 y 2025.
El relevamiento examinó un universo de 48 expedientes judiciales que involucraron a 249 sujetos procesales, entre personas físicas y jurídicas. Los resultados demostraron que apenas ocho causas culminaron con un veredicto formal. Del resto de los procesos, dieciséis permanecían abiertos sin fallo, trece terminaron archivados por falta de cargos y siete concluyeron en sobreseimiento ante la ausencia de una acusación fiscal formal.
Falencias procesales y dependencia de casos en flagrancia
El estudio advierte un fuerte desbalance entre la apertura de investigaciones y la capacidad real del aparato estatal para sostener acusaciones sólidas. De las 249 personas procesadas en el período evaluado, 125 fueron enviadas a juicio y continúan con sus trámites abiertos, mientras que 42 consiguieron una resolución judicial definitiva. Asimismo, se contabilizaron 27 imputados desvinculados por archivo fiscal y otros 25 beneficiados con sobreseimientos.
En aquellas ocho causas que sí alcanzaron una conclusión condenatoria, la justicia impuso penas de cárcel a 38 personas y ratificó la inocencia de cuatro involucrados. La gran mayoría de los ciudadanos condenados recibió penas que van de diez a trece años de reclusión. En esas mismas causas, los jueces dispusieron decomisos patrimoniales cercanos a 40 millones de dólares y multas variables de hasta 19,9 millones de dólares.
Una de las deficiencias centrales radica en el origen de las pesquisas penales. Casi el 65% de los expedientes analizados comenzó por actuaciones policiales en flagrancia. Por el contrario, apenas nueve casos tuvieron su punto de partida en reportes de inteligencia financiera enviados por la Unidad de Análisis Financiero y Económico, lo que evidencia una marcada reacción operativa antes que una investigación económica sistemática.
Dificultades para rastrear estructuras societarias y delitos previos
Las pesquisas judiciales ecuatorianas muestran tropiezos significativos para desarmar entramados corporativos complejos. El informe detalla que el 65% de los expedientes apuntó únicamente a núcleos reducidos de una a tres personas particulares. Apenas doce causas abarcaron empresas formalmente constituidas, a pesar de que el empleo de sociedades comerciales representa la vía predilecta para ocultar ganancias ilegales.
El origen de los fondos ilícitos tampoco suele ser esclarecido durante la etapa de instrucción. En más de la mitad de los procesos judiciales analizados, correspondiente al 54,17%, los investigadores no consiguieron determinar la procedencia del dinero. En aquellos donde sí se identificó el delito precedente, el tráfico internacional de drogas encabezó la lista con ocho expedientes, seguido de hechos de corrupción pública con cinco procesos registrados.
El impacto económico del lavado de activos en Ecuador
De acuerdo con el informe, las estimaciones señalan que el lavado de activos en Ecuador moviliza entre 3.910 y 6.516 millones de dólares anuales en la economía formal. Este caudal financiero proviene principalmente de economías subterráneas consolidadas, como el tráfico de estupefacientes, las explotaciones de minería ilegal y los desvíos por hechos de corrupción administrativa.
El informe advierte que los grupos delictivos canalizan recursos mediante firmas fantasma, transacciones entre empresas emparentadas y la adquisición masiva de bienes raíces. Estas maniobras distorsionan los mercados legítimos y aumentan la vulnerabilidad de las instituciones financieras frente a la penetración de capitales oscuros, un riesgo constante en toda América Latina.
Para revertir estas fallas, la investigación recomienda implementar indagaciones financieras en paralelo desde el inicio de cada causa judicial. Los especialistas enfatizan la urgencia de reorientar el combate al lavado de activos en Ecuador hacia el desmantelamiento estructural de las redes financieras ilícitas, la identificación de beneficiarios finales y la incautación temprana de patrimonios injustificados.
Datos clave
- El 75% de los procesos judiciales analizados en Ecuador concluyó sin sentencia condenatoria debido a sobreseimientos, causas pendientes o archivos.
- Apenas ocho expedientes lograron una sentencia definitiva, permitiendo el decomiso de unos 40 millones de dólares en activos ilícitos.
- El volumen financiero ilegal estimado oscila entre 3.910 millones y 6.516 millones de dólares generados por narcotráfico, minería ilícita y corrupción.
- Casi dos tercios de las causas se originaron en detenciones en flagrancia y no en reportes técnicos de la unidad de inteligencia financiera.






