Los latinos reclutados por Rusia enfrentan un calvario de engaños y supervivencia precaria en la línea de fuego de Ucrania, según reveló recientemente un operario caribeño atrapado en la región del Donbás. Lorenzo García Peguero, un soldador de 32 años oriundo de República Dominicana, denunció haber sido trasladado a la trinchera tras recibir una falsa promesa laboral en el ámbito portuario.
El engaño tras la falsa promesa laboral en Kazán
El ciudadano dominicano inició su trayecto a principios de septiembre con la meta de reunir fondos para edificar su vivienda familiar. Una oferta gestionada por intermediarios le prometía desempeñarse como soldador y maquinista en puertos marítimos por una remuneración mensual de 2.700 dólares, sumada a un incentivo inicial significativo.
Sin embargo, la travesía cambió de rumbo tras su llegada al aeropuerto de la ciudad rusa de Kazán. En ese punto, intermediarios lo trasladaron por vía terrestre durante doce horas continuas hacia un recinto hospitalario castrense. En dichas instalaciones médicas, los encargados le confiscaron su pasaporte y le obligaron a estampar su rúbrica en contratos redactados íntegramente en cirílico.
Tras formalizar el enrolamiento involuntario, los operadores del esquema bancario cobraron los depósitos correspondientes a la bonificación militar y despojaron a la víctima de casi la totalidad del dinero. El trabajador apenas retuvo una mínima suma en rublos, perdiendo tanto sus pertenencias civiles como toda capacidad de retorno inmediato a su país.
Las condiciones extremas de los latinos reclutados por Rusia
La realidad cotidiana en las trincheras del Donbás dista enormemente de cualquier actividad civil descrita en las ofertas. García relató que el destacamento padece la escasez absoluta de víveres adecuados, viéndose forzados a consumir alimentos vencidos y agua de sabor amargo proveniente de almacenes en mal estado. A estas carencias se añade la falta de indumentaria apropiada para encarar las bajas temperaturas de la zona.
En la posición defensiva conviven personas de diversas procedencias, entre ellos ciudadanos de Colombia y El Salvador, junto a otros dos compatriotas dominicanos. Según los testimonios directos desde la trinchera, las unidades también integran a reclusos y personas de avanzada edad con graves dificultades físicas. La incomunicación con las familias es una directiva estricta impuesta por los mandos superiores del destacamento.
Denuncias internacionales sobre tráfico de personas
El dramático testimonio de los latinos reclutados por Rusia se alinea con advertencias emitidas por entidades multilaterales de derechos humanos. La Organización de las Naciones Unidas presentó recientemente un informe técnico donde constata la incorporación de personas oriundas de 29 países dentro de las filas castrenses de Moscú, catalogando estos métodos como redes de trata de personas.
La situación de los latinos reclutados por Rusia despierta preocupación internacional ante la vulnerabilidad económica que aprovechan estas mafias para canalizar mano de obra al frente bélico. El informe de los observadores advierte que las ofertas fraudulentas de empleo en el sector civil constituyen la principal trampa para captar extranjeros. Mientras tanto, las representaciones diplomáticas todavía no articulan soluciones oficiales ante los reclamos de auxilio.
Datos clave
- Oferta fraudulenta: Un soldador dominicano viajó engañado por una supuesta propuesta de empleo en muelles marítimos y terminó en el frente de batalla.
- Retención de documentos: Los reclutadores confiscaron los pasaportes de las víctimas y las obligaron a firmar contratos militares en ruso.
- Condiciones infrahumanas: Los afectados denuncian consumo de raciones vencidas, agua no potable y falta de equipamiento frente al clima hostil.
- Alerta de la ONU: El organismo internacional documentó ciudadanos de 29 países en tropas rusas bajo un esquema tipificado como trata de personas.






