La nueva temporada de cruceros en Centroamérica dejará al margen a los puertos de Nicaragua durante el período 2026-2027, según confirmaron los itinerarios de las navieras internacionales. Mientras los países vecinos consolidan una reactivación histórica, los muelles nicaragüenses no figuran en ninguna de las escalas turísticas programadas para los próximos meses.
Exclusión de los puertos de San Juan del Sur y Corinto
Las terminales marítimas de Corinto y San Juan del Sur, tradicionales puertas de entrada para viajeros extranjeros por vía acuática, quedaron completamente fuera de las programaciones comerciales. De acuerdo con datos del portal especializado CruiseMapper y reportes del sector, las empresas navieras no contemplaron descensos de pasajeros en ninguno de los litorales de ese país.
Cualquier aproximación de una embarcación a las costas locales se limitaría exclusivamente a paradas técnicas operativas sin autorización de desembarco para los turistas. Esta ausencia prolongada golpea de manera directa a pequeños comerciantes, artesanos, guías y dueños de locales gastronómicos que dependían del flujo constante generado por los visitantes durante las horas de atraque.
Falta de confianza empresarial y vacío estadístico
Representantes del sector privado atribuyen la marginación a la desconfianza que persiste tras los conflictos sociopolíticos de 2018 bajo la administración de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Voceros empresariales que pidieron mantener el anonimato señalaron que el desmantelamiento de organizaciones gremiales dejó a la actividad sin canales de promoción ante las compañías internacionales.
A este panorama se suma la opacidad oficial del Instituto Nicaragüense de Turismo, entidad estatal que no divulga anuarios estadísticos detallados desde el año 2022. La institución gubernamental tampoco ha presentado planes concretos para gestionar el regreso de las embarcaciones de recreo, limitando sus comunicaciones públicas a actividades culturales internas y ferias municipales.
Los registros históricos señalan que en 2019 Nicaragua captó 68 embarcaciones y más de 85.000 cruceristas, mientras que en 2016 se había inaugurado una costosa terminal en San Juan del Sur que hoy permanece sin uso comercial regular. Desde la interrupción mundial de viajes ocurrida en 2020 por la pandemia, las navieras decidieron no reactivar sus paradas en territorio nicaragüense.
El auge de los cruceros en Centroamérica y el contraste regional
El dinamismo de los cruceros en Centroamérica contrasta fuertemente con la situación nicaragüense, registrando un volumen global cuatro veces superior al de hace una década. Para esta temporada, se proyecta la llegada aproximada de 700 navíos a distintas terminales portuarias distribuidas entre el océano Pacífico y el mar Caribe.
Honduras proyecta recibir más de un millón y medio de turistas marítimos con epicentro en la isla de Roatán, donde operará un promedio de seis embarcaciones semanales. En paralelo, Costa Rica programó 201 recaladas distribuidas entre Limón, Puntarenas y Caldera, marcando un fuerte crecimiento en sus dos vertientes costeras.
Por su parte, Panamá liderará el flujo del istmo con unas 220 escalas vinculadas a la actividad del Canal de Panamá, mientras que Guatemala y El Salvador sumarán decenas de paradas adicionales en el Pacífico. Este crecimiento confirma que las rutas de cruceros en Centroamérica viven una etapa de notable expansión, en la que Nicaragua representa la única excepción dentro del bloque geográfico.
Datos clave
- Cero escalas turísticas: Nicaragua quedó fuera de los calendarios comerciales que contemplan cerca de 700 cruceros para el período 2026-2027.
- Causa institucional: Dirigentes del sector atribuyen la ausencia a la crisis política de 2018 y a la desarticulación de las cámaras empresariales.
- Contraste con la región: Países vecinos como Honduras, Costa Rica y Panamá recibirán cientos de embarcaciones y millones de visitantes durante la temporada.
- Infraestructura inutilizada: La terminal inaugurada en San Juan del Sur en 2016 no registra actividades regulares de pasajeros desde inicios de 2020.






