El juicio a Hernán Rivas llegó a su fase decisiva en los tribunales de Asunción, luego de que el procesado solicitara formalmente la absolución al cierre del debate oral y público. El exparlamentario respaldó de forma escueta los argumentos presentados por su abogada, con lo cual el colegiado de magistrados dio por concluida la audiencia para pasar a deliberar.
En su breve intervención previa al veredicto, el exlegislador manifestó textualmente: "Pido que se tenga en cuenta lo peticionado por la doctora en mi defensa". De esta forma, el acusado optó por no ampliar detalles sobre su situación académica ni brindar explicaciones adicionales, dejando la resolución en manos de los jueces.
El cierre del debate en el juicio a Hernán Rivas
El Tribunal de Sentencia, conformado por los jueces María Fernanda García de Zúñiga, Juan Carlos Zárate Pastor y Yolanda Portillo, clausuró la etapa de alegatos finales y anunció un periodo aproximado de tres horas y media de deliberación. El fallo resolverá la causa penal iniciada contra el excongresista por la presunta producción y uso de documentos públicos de contenido falso vinculados con la obtención de su matrícula como abogado.
Durante el proceso se investigó la validez del título universitario que Rivas utilizó para respaldar su idoneidad en cargos de relevancia institucional. La resolución que dicte este tribunal de primera instancia todavía podrá ser objeto de recursos de apelación y otras vías impugnativas previstas en la legislación paraguaya antes de quedar firme.
Argumentos de la defensa y la presunción de inocencia
La abogada defensora, Alba Zaracho, requirió el sobreseimiento definitivo de su representado apoyándose en las garantías constitucionales del debido proceso. La letrada sostuvo que las autoridades judiciales deben aplicar de manera estricta el principio de presunción de inocencia y el criterio de la duda razonable en favor del acusado.
Entre los planteamientos defensivos, Zaracho expuso que la inexistencia de ciertos registros académicos en la Universidad Sudamericana no constituye por sí sola una prueba concluyente sobre la responsabilidad punible del imputado. Cuestionó además que el Ministerio Público no demostró una conducta personal, concreta y directa de Rivas en la confección o gestión ilícita de los instrumentos en discusión.
Asimismo, la defensa argumentó la atipicidad de las conductas atribuidas y señaló que los papeles cuestionados no configuran formalmente los tipos penales acusados. Como punto complementario, solicitó la prescripción de los hechos relacionados con la designación del entonces legislador como delegado de la Cámara de Diputados ante órganos extrapoder.
El pedido de condena y el impacto institucional
Por su parte, los agentes fiscales ratificaron la acusación por presunta producción mediata y uso de documentos públicos de contenido falso, solicitando una sanción de 12 años de pena privativa de libertad. Para la Fiscalía, la trayectoria universitaria consignada en los certificados oficiales carece de respaldo verificable y coherente dentro del ámbito académico.
La repercusión pública del juicio a Hernán Rivas radica en su paso por el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, institución encargada de juzgar el desempeño de jueces y fiscales en Paraguay. Al requerirse el título habilitante de abogado para integrar dicho organismo constitucional, la autenticidad de los antecedentes académicos del procesado generó un prolongado debate sobre la legalidad de sus actuaciones.
Datos clave
- Postura del acusado: Hernán Rivas pidió al Tribunal de Sentencia considerar la absolución formulada por su abogada defensora.
- Petición fiscal: El Ministerio Público solicitó una condena de 12 años de prisión por presunta falsedad documental.
- Planteos defensivos: La defensa alegó duda razonable, falta de conductas concretas atribuibles, atipicidad y prescripción de hechos.
- Tribunal actuante: Los jueces María Fernanda García de Zúñiga, Juan Carlos Zárate Pastor y Yolanda Portillo ingresaron a deliberar el veredicto final.





