La histórica condena a Hernán Rivas a ocho años de pena privativa de libertad se confirmó este jueves en los tribunales de Asunción. El Tribunal de Sentencia resolvió el fallo de manera unánime tras comprobar que el ex legislador nunca cursó la carrera de Derecho para acceder a su grado universitario. La resolución judicial concluyó que existió producción y uso indebido de instrumentos públicos con contenido apócrifo.
El órgano juzgador estuvo integrado por los magistrados María Fernanda García de Zúñiga, Juan Carlos Zárate y Yolanda Portillo. El colegiado determinó que el ex parlamentario utilizó la documentación fraudulenta para ejercer funciones públicas de alta relevancia y tramitar su matrícula ante la máxima instancia judicial. Según explicaron los jueces, no se hallaron registros ni rastros institucionales de su paso por las aulas universitarias.
Un alumno fantasma sin registros académicos
Durante la lectura del veredicto, la magistrada García de Zúñiga expuso que el acusado no realizó el trayecto formativo reglamentario dentro de la Universidad Sudamericana. La jueza describió al ex senador como un alumno fantasma que carece de antecedentes administrativos, contables y académicos. Las averiguaciones demostraron que ninguna constancia permite reconstruir su asistencia a clases, evaluaciones aprobadas o interacciones con docentes y compañeros.
El tribunal puso bajo la lupa diversas inconsistencias técnicas que invalidan por completo el certificado de estudios. Entre ellas, detectaron asignaturas supuestamente rendidas en un mismo período sin fechas concretas y una carga horaria matemáticamente incompatible con la modalidad presencial. Asimismo, la sede de Ciudad del Este no tenía habilitada la oferta de la carrera de Derecho durante el lapso de tiempo consignado en los papeles.
Trámites exprés y firmas irregulares en la vía pública
La investigación judicial expuso además maniobras llamativas en la expedición y homologación de las documentaciones. El ex decano de la institución académica estampó su firma en el diploma dentro de un automóvil en plena calle. A este hecho se sumó que la convalidación del documento ante el Ministerio de Educación y Ciencias se concretó en un lapso de apenas seis minutos sin los controles obligatorios.
Por su parte, los representantes del Ministerio Público ratificaron que el procesado jamás cursó la malla curricular exigida. Los fiscales Patricia Sánchez, Luz Guerrero y Christian Benítez señalaron que los testimonios ofrecidos por la defensa incurrieron en falsedades durante el debate oral. Con esta resolución, la condena a Hernán Rivas marca un precedente contundente frente a la utilización de títulos ilegítimos en la función pública paraguaya.
El impacto de la condena a Hernán Rivas en la justicia
El fallo adquiere una trascendencia institucional profunda debido a los cargos que ostentó el ex legislador en la estructura del Estado. El procesado integró y presidió el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, órgano encargado de sancionar a fiscales y jueces en todo el país. La obtención irregular de su matrícula profesional ante la Corte Suprema de Justicia le permitió acceder a espacios de enorme poder decisorio.
La representación jurídica del ex senador solicitó la absolución alegando supuestas dudas probatorias y responsabilizando a la universidad por los extravíos documentales. Sin embargo, los magistrados descartaron la postura defensiva al subrayar el perjuicio ocasionado al sistema republicano. De esta forma, la condena a Hernán Rivas sella un extenso proceso que previamente derivó en la pérdida de su investidura parlamentaria en la Cámara Alta.
Datos clave
- Tribunal unánime: los jueces condenaron al ex legislador a ocho años de encierro por producción y uso de documentos públicos de contenido falso.
- Ausencia académica: la sentencia acreditó que el condenado fue un alumno fantasma sin registros de asistencia, exámenes ni tesis verificable.
- Trámite exprés: el diploma fue firmado en la vía pública por el entonces decano y registrado en el ministerio rector en solo seis minutos.
- Alcance institucional: el ex parlamentario utilizó el documento para jurar como abogado y presidir el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados.






