Las severas inundaciones en Quito generaron al menos 41 alertas urbanas luego de que una feroz granizada y tormenta eléctrica azotara amplios sectores de la capital ecuatoriana. El fenómeno climático anegó viviendas, colapsó arterias viales, arrastró automóviles y obligó a suspender temporalmente tramos del subterráneo capitalino durante la tarde del jueves.
El reporte oficial emitido por el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Metropolitano detalló que se registraron 32 puntos anegados, caída de árboles, dos colapsos de infraestructura, un deslizamiento de tierra y el hundimiento de calzada. Los equipos de rescate trabajaron de forma continua para despejar las zonas más perjudicadas.
Zonas críticas y vehículos arrastrados por la corriente
El temporal descargó una inusual cantidad de agua en pocos minutos, transformando calles empinadas en ríos turbulentos. En el barrio Las Casas, la fuerza del caudal sobre la calle Versalles terminó por arrastrar cuatro rodados que se encontraban estacionados en la vía pública.
La administración zonal La Mariscal acumuló la mayor cantidad de emergencias con 22 reportes, mientras que el distrito Eugenio Espejo contabilizó 13 llamados de auxilio. Menor cantidad de casos se presentaron en los valles y sectores periféricos como Tumbaco, Calderón y Manuela Sáenz.
El agua y el granizo acumulado también dañaron estructuras en La Gasca y Pambachupa, sitios donde se desplomaron dos muros perimetrales. Al mismo tiempo, avenidas neurálgicas como la Cristóbal Colón, la 10 de Agosto y la Mariscal Sucre sufrieron graves complicaciones de tránsito debido a la acumulación de sedimentos y hielo.
Suspensión del transporte y asistencia social
Las intensas precipitaciones también perjudicaron la infraestructura del Metro de Quito, el sistema de transporte masivo más importante de la urbe. La estación La Pradera sufrió filtraciones masivas de agua, lo que obligó a dividir la ruta comercial en dos circuitos aislados para salvaguardar a los pasajeros.
La estación subterránea de Universidad Central también presentó complicaciones por el temporal, según confirmó la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos. Los técnicos debieron intervenir en los accesos para bombear el agua y restituir la normalidad operativa en los andenes.
En el plano social, brigadistas municipales atendieron a una pareja de adultos mayores que perdió pertenencias por la entrada de agua en su casa del barrio Belisario Quevedo. De igual modo, en Cumbayá los bomberos tuvieron que desagotar cerca de 14 metros cúbicos de líquido acumulado en una institución educativa.
Impacto de las inundaciones en Quito y fallas de drenaje
Los registros técnicos del Municipio confirmaron que la estación pluviométrica de Bellavista midió una cantidad de lluvia que superó en un 39 % la marca récord histórica registrada en abril de 2023. El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) ya había advertido sobre la inestabilidad en la provincia de Pichincha.
Este nuevo episodio asociado a las inundaciones en Quito reabrió el debate sobre la vulnerabilidad de las urbes andinas frente al cambio climático y la saturación de los colectores de alcantarillado. Las autoridades locales mantienen cuadrillas operativas en alerta para vigilar las zonas montañosas susceptibles a deslizamientos.
Para la región y los lectores paraguayos, estos eventos evidencian los riesgos extremos del clima tropical y templado de altura, donde tormentas repentinas pueden colapsar servicios modernos en pocos minutos.
Datos clave
- 41 eventos de emergencia reportó el COE Metropolitano tras la tormenta en la capital.
- Un 39 % más de lluvia que su récord histórico documentó la estación medidora de Bellavista.
- Cuatro vehículos fueron arrastrados por la corriente en la calle Versalles del sector Las Casas.
- El Metro de Quito debió fraccionar su servicio luego del ingreso de agua en la estación La Pradera.






