Una intoxicación alimentaria en Cuba afectó a una treintena de pobladores en la localidad de Pedro Betancourt, provincia de Matanzas, tras ingerir preparaciones comerciales. Los pacientes, en su mayoría menores de edad, recibieron el alta médica luego de haber presentado cuadros gastrointestinales agudos asistidos de urgencia en centros asistenciales locales.
El reporte oficial emitido por la Dirección General de Salud de Matanzas detalló que las personas intoxicadas consumieron arroz amarillo con embutidos y pollo en salsa elaborados por un negocio gastronómico privado. Tras presentar síntomas como vómitos intensos, diarrea y marcado decaimiento general, los damnificados acudieron de forma masiva al policlínico comunal durante la jornada del viernes.
Asistencia médica y traslados de urgencia
El personal sanitario del policlínico de Pedro Betancourt contabilizó un total de 30 afectados, entre quienes figuraban 22 niños y siete adultos según las primeras evaluaciones. Debido a la vulnerabilidad de varios cuadros clínicos, se determinó la derivación de 11 pacientes hacia centros hospitalarios de mayor complejidad técnica.
De este contingente derivado, ocho infantes fueron ingresados en el Hospital Pediátrico Eliseo Noel Caamaño, mientras que tres adultos quedaron internados en el Hospital de Jovellanos. Las autoridades confirmaron que para el sábado la totalidad de los involucrados ya permanecía en sus respectivos domicilios con evolución favorable y fuera de peligro, sin que se lamentaran víctimas fatales.
Peritajes ante la intoxicación alimentaria en Cuba
Peritos del Centro de Higiene, Epidemiología y Microbiología provincial iniciaron la toma de muestras biológicas y de restos de las comidas servidas para esclarecer el origen exacto del incidente. Los estudios microbiológicos demandarán al menos cinco días de trabajo en laboratorio mediante cultivos bacteriológicos específicos.
Este nuevo episodio de intoxicación alimentaria en Cuba revive la preocupación ciudadana por los antecedentes recientes en el territorio insular. A finales de agosto, la provincia de Santiago de Cuba registró 52 afectados y 18 internaciones por causas similares, mientras que el año precedente dos personas perdieron la vida en La Habana por consumir sal de nitro confundida con sal común.
Apagones y crisis sanitaria en la isla
El deterioro de las redes de servicios básicos en la isla agrava notablemente los riesgos de descomposición en productos comestibles perecederos. Matanzas ya afrontaba un escenario epidemiológico complejo debido a brotes continuos de hepatitis e infecciones intestinales severas, advertidas previamente por representaciones diplomáticas internacionales que detectaron bacterias como Shigella y E. coli.
Las prolongadas interrupciones del suministro eléctrico que golpean a la población impiden sostener una cadena de frío confiable en comercios y hogares particulares. Ante este panorama, los organismos sanitarios reiteraron el llamado a extremar el lavado de manos, desinfectar utensilios de cocina y acudir de inmediato a los centros médicos ante cualquier manifestación diarreica.
Datos clave
- Treinta personas asistidas: El brote afectó a 22 menores de edad y varios adultos tras consumir comidas en un comercio particular de Pedro Betancourt.
- Once derivaciones: Ocho niños y tres adultos requirieron atención en hospitales de mayor envergadura antes de recibir el alta médica definitiva.
- Cultivos en proceso: Especialistas de microbiología tardarán unos cinco días en aislar el patógeno causante de la intoxicación alimentaria en Cuba.
- Impacto de los apagones: Las constantes fallas eléctricas vulneran la cadena de frío indispensable para la conservación de alimentos perecederos en la isla.






