La severa crisis sanitaria en Cuba llevó a una familia a realizar un procedimiento odontológico casero a una adolescente de 16 años con un torno eléctrico de manicura. La denuncia ciudadana surgió luego de que los profesionales de una guardia pública aseguraran no contar con recursos básicos ni medicamentos para calmar el dolor de la joven. El hecho se viralizó a través de plataformas digitales y reflejó el deterioro de la red asistencial.
De acuerdo con la denuncia difundida por el canal La Chiringa Cubana, los parientes de la paciente acudieron a un policlínico estatal conocido como Machaco. El personal de guardia les explicó que carecía de herramientas para extraer un vendaje temporal colocado días antes en una muela. Ante la imposibilidad de recibir un tratamiento profesional, los familiares tuvieron que regresar a su domicilio sin recetas ni calmantes.
La improvisación doméstica ante el desabastecimiento
Frente al padecimiento constante de la menor, una tía tomó la iniciativa de retirar el material con un equipo utilizado habitualmente para esculpir uñas acrílicas. La familia temía que el algodón interno se hubiera descompuesto tras varios días de permanencia sin recambio. La persona que relató el episodio afirmó que la joven se encontraba desesperada debido a la intensidad del malestar.
El testimonio expuso que los sanitarios del centro asistencial reconocieron no saber qué fármaco indicar ante la carencia absoluta de analgésicos en el establecimiento. La falta de insumos médicos dejó la resolución del cuadro en manos de personas sin formación profesional. Esta situación obligó al entorno familiar a improvisar una intervención que conllevaba serios peligros de infección.
Riesgos de higiene y clandestinidad médica
El procedimiento casero expuso a la paciente a riesgos microbiológicos severos por la naturaleza del instrumental empleado. Los aparatos diseñados para la estética de uñas acumulan habitualmente polvo químico y residuos orgánicos, por lo que su uso intraoral requiere una esterilización rigurosa que no se garantiza en un entorno hogareño. La intervención doméstica puso en evidencia el desamparo de los pacientes que no acceden a servicios regulares.
Por otro lado, la escasez crónica empujó a diversos ciudadanos a recurrir a consultas odontológicas privadas que operan en la clandestinidad. Estas prestaciones particulares se desarrollan al margen de la ley local, ya que la legislación de la isla prohíbe el ejercicio privado de la medicina. Quienes carecen de recursos económicos para costear estas vías informales quedan completamente desprovistos de auxilio odontológico.
El impacto de la crisis sanitaria en Cuba
El episodio refleja cómo la crisis sanitaria en Cuba golpea los niveles elementales de atención comunitaria. El propio gobierno cubano admitió en canales oficiales que trescientos de los casi cuatrocientos fármacos del cuadro básico nacional se encuentran agotados. La falta de divisas y las trabas para importar materias primas farmacológicas paralizaron la producción de analgésicos esenciales.
Informes de la Organización de las Naciones Unidas corroboran que el desabastecimiento de insumos, electricidad y combustible afecta severamente a los centros de urgencias, los bancos de sangre y los laboratorios. Esta precariedad institucional revela la profundidad de la crisis sanitaria en Cuba, donde los servicios asistenciales básicos enfrentan interrupciones cotidianas que perjudican a la población más vulnerable.
Datos clave
- Urgencia desatendida: Una adolescente debió ser intervenida en su casa con un torno de manicura al no recibir asistencia en un policlínico estatal.
- Falta de recursos: El centro de salud carecía de instrumental para extraer una curación dental y de analgésicos para aliviar el dolor de la paciente.
- Déficit farmacológico: El gobierno de la isla reconoció recientemente que 300 de los 395 medicamentos básicos del país se encuentran agotados.
- Riesgo sanitario: La utilización de herramientas de manicura en cavidades bucales eleva de forma crítica las probabilidades de infecciones bacterianas severas.






