El intendente de Fernando de la Mora, Luis Fernando Franco Vergara, confirmó que implementará una reducción anual de 7.000 millones de guaraníes en el rubro de sueldos al iniciar su mandato. La decisión forma parte de un plan de saneamiento financiero tras triunfar en los comicios municipales por una ventaja cercana a los cuatro mil sufragios frente a su principal competidor.
La transición con el jefe comunal saliente, Alcides Riveros, transcurre en términos pacíficos debido a que ambos comparten la misma línea partidaria dentro del Partido Liberal Radical Auténtico. Pese a esa sintonía política, la administración entrante deberá lidiar con un escenario presupuestario severamente comprometido por múltiples compromisos acumulados.
Medidas del intendente de Fernando de la Mora en la comuna
El eje central del ajuste administrativo recaerá sobre el cuadro de funcionarios de la institución. En declaraciones a ABC TV, Franco detalló que el plantel municipal cuenta en la actualidad con más de 1.200 trabajadores, sumando a nombrados, contratados, cuadrillas de servicios y profesores de escuelas locales. Este volumen de dependientes genera un peso excesivo que la recaudación comunal ya no logra solventar con normalidad.
Para hacer frente a este desbalance, la nueva autoridad comunal ratificó que desvinculará a quienes no cumplan funciones productivas o no cuenten con tareas justificadas. En ese marco, advirtió a la representación gremial y al cuerpo de ediles que la institución no actuará como una agencia de colocaciones laborales ni como una entidad de socorro mutuo, asumiendo el impacto político de no renovar contratos.
Pasivos heredados y deterioro de la infraestructura urbana
El intendente de Fernando de la Mora explicó que las finanzas locales todavía arrastran el impacto perjudicial del proyecto fallido del Metrobús. A esa situación se suman los daños viales causados por obras inconclusas de alcantarillado sanitario a cargo de la Essap, además de los daños materiales provocados por los últimos temporales de granizo en el departamento Central.
Estas contingencias dejaron tramos enteros de la red vial en condiciones críticas, lo que demandará inversiones extraordinarias para su reconstrucción. Las reparaciones de emergencia y la atención a los damnificados por las tormentas agravaron las limitaciones de caja, obligando a priorizar los recursos operativos sobre los gastos administrativos corrientes durante los próximos meses.
Diálogo con el Gobierno central y demanda de seguridad
Para reactivar la inversión pública, la nueva administración buscará abrir canales de negociación directa con el presidente de la República, Santiago Peña. El flamante jefe comunal lamentó que la ciudad quedara al margen de los paquetes de obras licitados por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones y de los fondos sociales de la Entidad Binacional Itaipú.
Asimismo, las autoridades locales solicitarán un refuerzo inmediato en la dotación de la Policía Nacional para combatir los hechos delictivos. En la actualidad, el distrito dispone únicamente de dos o tres móviles policiales operativos para patrullar la totalidad de los barrios, una cobertura considerada insuficiente para salvaguardar a la comunidad fernandina.
Datos clave
- Ajuste en la nómina: se prevé un recorte anual cercano a G. 7.000 millones en salarios para aliviar el presupuesto de una plantilla que supera los 1.200 dependientes.
- Pasivos acumulados: la ciudad enfrenta los perjuicios derivados del fallido Metrobús, roturas viales sin reparar de la Essap y destrozos climáticos recientes.
- Gestión ante el Ejecutivo: el nuevo gobierno comunal buscará financiamiento vial de Obras Públicas e Itaipú, junto con más patrulleras para la seguridad barrial.






