La huelga médica en Honduras ingresó a su tercera semana consecutiva en medio de fuertes roces entre las autoridades estatales y el gremio profesional. Las asambleas informativas convocadas por el Colegio Médico de Honduras redujeron los servicios en el sistema sanitario público de Tegucigalpa y varias regiones del país centroamericano. Desde la cartera sanitaria oficial aseguran que las medidas perjudican de forma directa a miles de usuarios que aguardan cirugías y turnos programados.
Postura oficial ante los reclamos y pagos administrativos
El viceministro de Salud, Eduardo Midence, criticó con dureza las acciones gremiales y calificó la medida de fuerza como un secuestro al acceso de los servicios asistenciales. Para la autoridad estatal, el conflicto ya no corresponde a un mero desencuentro administrativo, dado que perjudica a pacientes vulnerables que dependen del sistema público. El funcionario subrayó que la prioridad institucional debe centrarse en no interrumpir las atenciones.
En cuanto a las demandas salariales, la Secretaría de Salud informó que 1.139 funcionarios ya percibieron sus remuneraciones ordinarias y extraordinarias. Midence detalló que existen otros 35 expedientes de médicos en etapa de validación de gasto, junto con 199 trámites pendientes en la Dirección General de Servicio Civil. Además, las autoridades gubernamentales aseguraron haber desembolsado pagos correspondientes al mes de septiembre durante el último fin de semana.
El viceministro también expuso montos salariales para argumentar que los profesionales sanitarios cuentan con ingresos elevados en comparación con otros sectores. De acuerdo con los datos oficiales, los médicos generales perciben sueldos que superan los 75.000 lempiras mensuales, mientras que ciertos especialistas alcanzan los 160.000 lempiras al mes. Midence afirmó que algunos profesionales disponen de doble plaza estatal y superan los 100.000 lempiras mensuales.
El impacto de la huelga médica en Honduras en los pacientes
Pese a los cuestionamientos del Gobierno, el Colegio Médico de Honduras resolvió mantener la huelga médica en Honduras con la realización de asambleas informativas en todo el territorio nacional. Los directivos del gremio manifestaron que las medidas de presión responden a compromisos laborales que consideran incumplidos por parte de las autoridades. La organización médica asegura que todavía restan obligaciones pendientes de regularización en diversas dependencias estatales.
La dirigencia médica dispuso que las guardias de emergencias y las unidades de cuidados intensivos continúen operando con normalidad. Sin embargo, las consultas externas y los procedimientos quirúrgicos programados quedaron suspendidos en múltiples centros asistenciales del país. Esta situación genera demoras prolongadas para usuarios que llevaban meses en lista de espera para intervenciones electivas.
Las autoridades sanitarias enfatizan que suspender cirugías programadas agrava cuadros clínicos que podrían complicarse con el paso del tiempo. Pacientes que aguardaron hasta dos meses para ingresar a quirófano deben afrontar cancelaciones imprevistas debido al cese de actividades. Para los administradores de los hospitales, esta interrupción incrementa el rezago asistencial en una red que ya opera con alta demanda.
Presión de la enfermería y perspectivas del conflicto
A la disputa entre los médicos y el Gobierno se suma el descontento de la Asociación Nacional de Enfermeras y Enfermeros Auxiliares de Honduras. Su titular, Josué Orellana, advirtió que el sector analiza sumarse a las protestas ante la falta de respuestas en reasignaciones, reclasificaciones y nombramientos. Entre las medidas consideradas figura la toma de sedes públicas como el Centro Cívico Gubernamental.
Desde la organización gremial de enfermería sostienen que existen más de 350 plazas disponibles que todavía no fueron adjudicadas por la cartera de Salud. Asimismo, el sindicato estima indispensable incorporar a más de 3.000 auxiliares para cubrir los requerimientos asistenciales en los hospitales públicos. Esta eventual convergencia de reclamos profundizaría la tensión en el aparato asistencial del país centroamericano.
La prolongación del choque laboral demuestra cómo una huelga médica en Honduras puede comprometer el funcionamiento global de las instituciones de salud. Mientras ambas partes mantienen posiciones rígidas sobre los presupuestos y las condiciones laborales, la incertidumbre se traslada a la ciudadanía. Las próximas mesas de diálogo definirán si es posible destrabar las negociaciones antes de que se paralicen nuevas áreas.
Datos clave
- Tercera semana de protestas: El Colegio Médico de Honduras continúa con asambleas informativas que paralizan consultas externas y cirugías electivas.
- Posición del Gobierno: La Secretaría de Salud califica la huelga como un secuestro de servicios y asegura haber regularizado el pago de 1.139 funcionarios.
- Cifras salariales en debate: Las autoridades señalan que los salarios médicos oscilan entre 75.000 y 160.000 lempiras mensuales en el sector público.
- Amenaza de otros gremios: El personal de enfermería auxiliar analiza nuevas protestas y exige la contratación urgente de más de 3.000 trabajadores.






