El registro oficial contabiliza 590 homicidios en Costa Rica en lo que va del año 2026, lo que refleja una disminución de 43 casos en comparación con el mismo periodo del año anterior. La información fue confirmada por las autoridades del Ministerio de Seguridad Pública durante una presentación oficial realizada en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría.
Durante la conferencia de prensa, el ministro de Seguridad Pública, Gerald Campos, explicó que las pesquisas policiales relacionan gran parte de los crímenes con rivalidades violentas entre agrupaciones delictivas. Según el funcionario, las bandas intentan retomar el control operativo y reestructurar sus redes de narcotráfico tras la captura de varios cabecillas.
Disputas territoriales y antecedentes de los homicidios en Costa Rica
Las estadísticas oficiales detallan que 416 de las víctimas fatales contaban con antecedentes policiales o judiciales al momento de su fallecimiento. Asimismo, se informó que 16 personas perdieron la vida en el marco de intervenciones defensivas realizadas por ciudadanos o por efectivos policiales que repelieron ataques armados.
Por su parte, el ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar, indicó que 186 de las personas asesinadas registraban un paso previo por el sistema penitenciario. El titular de la cartera enfatizó que una permanencia prolongada en prisión para integrantes de bandas organizadas habría evitado varios de los trágicos episodios registrados en el país.
Aguilar hizo un llamado a intensificar el trabajo coordinado entre el Poder Ejecutivo, el Poder Judicial y la Asamblea Legislativa costarricense. Para el ministro, el escenario actual responde directamente a una pugna de poder interna entre integrantes de redes delictivas que disputan espacios operativos.
Reorganización del crimen organizado tras la caída de líderes
Frente a las consultas sobre un posible exceso de estupefacientes almacenados en territorio costarricense tras las recientes capturas y extradiciones de reconocidos jefes criminales, la postura oficial descartó confirmar esa hipótesis. En su lugar, las autoridades enfatizaron que los informes de inteligencia apuntan hacia una pugna interna por la jefatura de los grupos.
El análisis involucra a la Dirección de Inteligencia y Seguridad, la división de inteligencia policial y la Policía Penitenciaria. La detención de figuras de alto perfil desencadena intentos de nuevos actores por ocupar vacantes, capturar rutas de distribución y expandir su dominio sobre sectores geográficos estratégicos.
En materia de órdenes de captura, el Ministerio de Seguridad cuestionó los flujos de información del Poder Judicial. Aunque el Ejecutivo recibió un listado con 90 requerimientos, los operativos policiales permitieron detener a más de 125 personas con órdenes pendientes que no figuraban en el informe original.
Cooperación internacional con Colombia en materia de seguridad
Para abordar de forma integral la problemática de la delincuencia transnacional, la presidenta Laura Fernández realizará una visita oficial a Colombia los días 22 y 23 de septiembre. La cumbre bilateral se desarrollará en la ciudad de Barranquilla y representará el primer viaje al exterior de la mandataria desde que asumió el cargo en mayo de 2026.
La mandataria mantendrá un encuentro de alto nivel con su homólogo colombiano, Abelardo De La Espriella, con el objetivo de sellar alianzas estratégicas contra el tráfico de drogas. La delegación costarricense estará integrada por los ministros Gerald Campos y Gabriel Aguilar, el director de Inteligencia y Seguridad Pablo Martínez, y el ministro de Comunicación Arnold Zamora.
Las conversaciones bilaterales buscarán consolidar mecanismos de inteligencia compartida, análisis prospectivo e intercambio fluido de datos entre cuerpos policiales de ambas naciones. Las autoridades consideran clave la alianza regional para contener las dinámicas delictivas que impactan directamente en el índice general de homicidios en Costa Rica.
Balance general de las acciones de seguridad
Las autoridades gubernamentales destacaron que los 590 asesinatos registrados representan una reducción de 43 casos respecto al periodo anterior. Sin embargo, enfatizaron que el 70 % de las personas fallecidas contaba con antecedentes penales al momento de los ataques armados.
Asimismo, los cuerpos de seguridad lograron la detención de más de 125 personas requeridas por la justicia en operativos recientes. Esta cifra superó las 90 órdenes reportadas originalmente en los registros del Poder Judicial.
En el plano diplomático, la reunión en Barranquilla entre Laura Fernández y Abelardo De La Espriella marcará una agenda enfocada en combatir las redes del narcotráfico mediante inteligencia compartida y coordinación regional.






