Un tribunal declaró culpable por un homicidio en Canadá a un hombre que permaneció dos décadas prófugo de la justicia internacional. La resolución judicial involucra a Juan Antonio Ávalos, de 65 años, por la muerte de su cónyuge ocurrida a finales de agosto de 2004 en la ciudad de Toronto. El veredicto por homicidio involuntario se dio en una sola jornada tras admitirse el relato presentado por los fiscales del caso.
La víctima fue identificada como Rosaura Tolentino Ramos, quien perdió la vida debido a una herida profunda de arma blanca en el cuello. El acusado había emigrado desde El Salvador al territorio canadiense en 1985 y poseía la doble nacionalidad al momento en que ocurrieron los hechos. Ambos se habían conocido a finales de 2003 por intermedio de un sacerdote comunitario y contrajeron matrimonio pocas semanas después de iniciar el vínculo.
Antecedentes de violencia y la reconstrucción del hecho
El expediente judicial detalló que la convivencia presentó episodios conflictivos tempranos, incluyendo un arresto previo de Ávalos por supuesta agresión física en enero de 2004. A consecuencia de esa denuncia penal, la Justicia impuso medidas restrictivas que le prohibían acercarse a la mujer. Pese a que Tolentino Ramos se había trasladado a la vivienda de su hermana, el hombre la buscó el 29 de agosto y ambos acudieron al departamento situado en Finch Avenue West.
Durante esa misma madrugada, una residente del piso inferior escuchó una discusión violenta en español, gritos desesperados de auxilio y un silencio absoluto posterior. En las primeras horas de la mañana siguiente, la misma testigo oyó tareas de limpieza con agua en el inmueble superior. Las cámaras de vigilancia registraron la salida de Ávalos cargando maletas antes de realizar una extracción de dinero en un cajero automático cercano.
La fuga tras el homicidio en Canadá y la captura internacional
Las investigaciones determinaron que este caso de homicidio en Canadá derivó en una inmediata fuga transnacional planificada con rapidez por el sospechoso. El hombre se trasladó por tierra hasta el aeropuerto de Detroit, en Estados Unidos, donde adquirió pasajes en efectivo con destino a Centroamérica. Su arribo a El Salvador coincidió con el momento en que familiares de la víctima radicaban la denuncia por desaparición ante las autoridades policiales.
Al ingresar a la vivienda, los agentes encontraron el cuerpo sin vida sobre una cama junto a un cuchillo de cocina con restos biológicos. La causa permaneció estancada durante años debido a la ausencia del sospechoso en territorio norteamericano. No obstante, las alertas rojas de Interpol permitieron localizarlo y detenerlo en suelo salvadoreño a principios de 2024, culminando con su formal entrega en el Aeropuerto Internacional Pearson de Toronto.
El desenlace del proceso y la pena pendiente
La admisión de este trámite resolvió de manera anticipada el juzgamiento que contemplaba inicialmente un proceso de cuatro semanas por asesinato en segundo grado. Durante la audiencia formal, Ávalos manifestó su inocencia mediante un intérprete judicial, mientras que su defensor decidió no incorporar pruebas testimoniales en el procedimiento abreviado. Los representantes del Ministerio Público, Scott Arnold e Ysolt Brar, sostuvieron la acusación técnica que condujo a la condena.
El esclarecimiento de un homicidio en Canadá tras un lapso tan extenso refleja la efectividad de los convenios de extradición y cooperación entre países americanos. Los tribunales canadienses fijaron una nueva audiencia para enero, oportunidad en la cual el magistrado interviniente dará a conocer la cantidad de años de reclusión efectiva que deberá cumplir el condenado por la muerte de su esposa.
Datos clave
- El condenado: Juan Antonio Ávalos, ciudadano salvadoreño de 65 años con nacionalidad canadiense, fue declarado culpable de homicidio involuntario.
- El crimen: El hecho ocurrió en agosto de 2004 en Toronto, donde la víctima, Rosaura Tolentino Ramos, falleció tras recibir una puñalada en el cuello.
- La fuga: El agresor escapó a El Salvador el mismo día del suceso y permaneció en la clandestinidad durante casi dos décadas.
- Extradición y condena: Fue arrestado por notificación roja en enero de 2024, extraditado a Canadá en agosto y espera su sentencia final fijada para enero.






