Una granada de mortero sin detonar fue encontrada este sábado durante labores de excavación en el predio del Comité Olímpico Paraguayo, situado en la zona de Ñu Guazú. La presencia del proyectil bélico causó una rápida movilización de expertos en explosivos para resguardar la seguridad de deportistas y trabajadores del recinto. El artefacto presentaba signos de herrumbre superficial pero conservaba su potencial lesivo.
Intervención militar ante la alerta en el predio
La alerta ingresó a las autoridades policiales y de seguridad alrededor de las 15:00 mediante un llamado telefónico que avisaba sobre un objeto extraño semienterrado. Técnicos de la Dirección General de Material Bélico acudieron de inmediato hasta las instalaciones deportivas para verificar la situación reportada. Los especialistas delimitaron un perímetro preventivo y examinaron la estructura metálica con equipamiento adecuado para evitar cualquier incidente.
Tras el análisis preliminar sobre el terreno, el equipo especializado constató que la pieza correspondía a un artefacto militar no detonado de considerable antigüedad. El proyectil quedó clasificado bajo la denominación técnica de munición sin explotar debido a su condición intacta. Pese a las décadas transcurridas y a la humedad del suelo, los peritos militares advirtieron que los mecanismos internos pueden detonar ante golpes fortuitos o movimientos bruscos.
Retiro seguro de la granada de mortero
Los técnicos procedieron a extraer con suma delicadeza la granada de mortero para colocarla en un contenedor de madera acolchado con arena. Esta técnica habitual permite neutralizar vibraciones y desplazamientos peligrosos durante el traslado por las avenidas de la ciudad. El cargamento fue derivado directamente hasta la sede central de la institución castrense bajo rigurosas medidas de custodia.
En la sede militar, el artefacto permanecerá en un depósito acondicionado mientras se coordinan las pericias técnicas pertinentes. Los peritos de la unidad especializada tienen previsto ejecutar una destrucción controlada en un campo de tiro habilitado. Este procedimiento estándar elimina cualquier posibilidad de reactivación accidental y preserva la integridad de la ciudadanía.
Protocolos de la Digemabel y riesgos de materiales enterrados
La Dirección General de Material Bélico es el órgano oficial encargado de la fiscalización, control y custodia de las armas y explosivos en el territorio nacional paraguayo. Su función incluye la desactivación de municiones antiguas halladas en construcciones urbanas o en áreas rurales. Estos hallazgos suelen ocurrir durante remociones de tierra para obras civiles o proyectos de infraestructura vial.
Las autoridades recordaron que ante el descubrimiento de objetos sospechosos, la ciudadanía no debe intentar tocarlos ni extraerlos por cuenta propia. El contacto manual con una granada de mortero o cualquier proyectil histórico puede desencadenar una tragedia imprevista. La recomendación fundamental ante estos eventos consiste en aislar el lugar e informar de inmediato a los números de emergencia policial.
Investigación sobre el origen del artefacto
El predio deportivo recibe a diario a cientos de atletas y visitantes que utilizan las canchas e instalaciones para diversas disciplinas de alta competencia. Por ello, las autoridades abrieron una investigación para determinar cómo llegó este proyectil bélico al terreno y cuánto tiempo permaneció enterrado. Hasta ahora no se han determinado los antecedentes específicos sobre el origen histórico de este artefacto.
Afortunadamente, el incidente no causó daños materiales ni personas heridas durante el tiempo que duró la extracción del proyectil. Las actividades en el complejo continuaron bajo pautas normales una vez que las brigadas especializadas certificaron la ausencia de otros artefactos en el área afectada. La institución deportiva colabora estrechamente con los peritos militares para mantener el espacio seguro.
Datos clave
- Hallazgo fortuito: El artefacto militar fue descubierto durante trabajos de excavación en las instalaciones deportivas de Ñu Guazú.
- Sin víctimas ni daños: No se registraron heridos ni perjuicios materiales antes ni durante la intervención de los técnicos antibombas.
- Custodia militar: La pieza quedó bajo guarda técnica de la Dirección General de Material Bélico para una futura detonación controlada.
- Riesgo latente: A pesar de la oxidación visible, el material de guerra conservaba intacta su capacidad destructiva potencial.





