Una manifestación ciudadana exigió la protección integral de los fondos jubilatorios del IPS frente al Hospital Central de la previsional en Asunción. La movilización fue encabezada por dirigentes sindicales que expresaron su profunda inquietud por el destino de los recursos previsionales y convocaron a una mayor resistencia social.
El reclamo ciudadano apunta de manera directa a la vulnerabilidad financiera que enfrentan los ahorros de los aportantes. Los manifestantes insistieron en que el Estado paraguayo debe brindar un respaldo absoluto para evitar la pérdida del patrimonio obrero.
Reclamo de blindaje para los fondos jubilatorios del IPS
Durante el acto desarrollado frente al centro asistencial, el dirigente de la Corriente Clasista Combativa, Eduardo Ojeda, alertó sobre el clima de incertidumbre reinante en la institución previsional. El referente gremial sostuvo que, ante un eventual colapso financiero, el ente apenas lograría rescatar cerca del diez por ciento de los recursos depositados.
Por este motivo, los manifestantes reclamaron que el Poder Ejecutivo garantice de forma irrevocable la totalidad de los fondos jubilatorios del IPS. De acuerdo con los voceros de la marcha, la falta de certezas legales pone en riesgo la subsistencia de miles de trabajadores que aportaron durante toda su vida activa.
La organización social convocó a todos los asegurados a sumarse a próximas marchas en las calles. Desde el gremio consideran indispensable articular una respuesta colectiva para custodiar los activos y frenar cualquier maniobra que vulnere la seguridad económica de los futuros jubilados.
Cuestionamientos a las inversiones y falta de insumos
El sindicato también repudió las recientes intenciones de colocar capital previsional en entidades financieras privadas. Ojeda cuestionó fuertemente que se analicen inversiones cercanas a los 30 millones de dólares o la compra de acciones bancarias en un momento crítico para la salud pública.
Los manifestantes contrastaron estos proyectos financieros con el calvario diario que atraviesan los asegurados dentro de los centros médicos. Pacientes y familiares sobrellevan demoras extremas para agendar intervenciones quirúrgicas y sufren un desabastecimiento generalizado de insumos básicos y medicamentos esenciales.
Para el sector movilizado, la asignación de recursos evidencia un desvío de prioridades por parte de las autoridades institucionales. El dirigente remarcó que las tercerizaciones y la falta de transparencia administrativa están debilitando la cobertura sanitaria mientras los administradores de turno obtienen beneficios personales indebidos.
Precarización del personal de blanco y convocatoria
La protesta también visibilizó las precarias condiciones laborales en las que se desempeña el personal de enfermería de la previsional. Según los datos expuestos durante el encuentro, más de siete mil enfermeras cumplen quince años sin percibir ningún tipo de reajuste salarial en sus haberes.
A este panorama se suman más de cuatro mil trescientas enfermeras contratadas que ni siquiera alcanzan a percibir el salario mínimo legal vigente. Esta disparidad laboral genera un fuerte malestar entre los prestadores de salud, quienes sostienen la atención cotidiana sin las debidas garantías contractuales ni elementos suficientes de trabajo.
Ante esta situación integral de crisis, la dirigencia sindical remarcó que continuará llamando a movilizaciones públicas permanentes. Aseguran que la defensa de los fondos jubilatorios del IPS debe complementarse con la recuperación inmediata de un servicio de salud público, universal y digno para toda la clase trabajadora.
Datos clave
- Garantía estatal: La Corriente Clasista Combativa exige que el Estado asegure el cien por ciento de los recursos jubilatorios ante eventuales quiebras.
- Recuperación mínima: Los manifestantes alertaron que, bajo el esquema actual, la previsional solo podría rescatar un diez por ciento del dinero en crisis.
- Inversiones bajo la lupa: Cuestionaron el proyecto de destinar 30 millones de dólares a entidades financieras privadas en medio de graves carencias hospitalarias.
- Salarios estancados: Denunciaron que más de siete mil enfermeras llevan quince años sin aumentos y cuatro mil trescientas contratadas ganan menos del sueldo mínimo.






