El Festival de San Sebastián distinguió este sábado la extensa trayectoria artística de Naomi Watts al concederle el prestigioso Premio Donostia en el norte de España. La reconocida intérprete británica subió al escenario para recibir el máximo galardón honorífico del certamen, donde remarcó su vigencia profesional y reflexionó sobre los estereotipos de edad que enfrentan las mujeres en la industria audiovisual internacional.
Durante su discurso, la protagonista repasó casi cuatro décadas de carrera profesional y agradeció las oportunidades laborales que le permitieron trabajar con varios de los directores más influyentes del cine contemporáneo.
El impacto del Festival de San Sebastián y la trayectoria de Watts
El paso por el Festival de San Sebastián representó un momento muy significativo para la estrella británica de 57 años. En una concurrida rueda de prensa previa a la gala, la artista recordó las advertencias laborales que recibió en sus inicios cuando le aseguraban que su carrera terminaría al llegar a los 40 años. Frente a ese panorama restrictivo del pasado, celebró que hoy las cosas hayan cambiado de manera sustancial en las producciones cinematográficas.
La actriz remarcó que las mujeres conforman una enorme audiencia de cine y televisión cuyas realidades merecen verse reflejadas en las pantallas. Activista por el envejecimiento natural femenino, Watts expresó su orgullo por formar parte de esa transformación cultural y aseguró mantener intacto el entusiasmo por encarnar personajes complejos que desafíen las estructuras tradicionales de pensamiento.
Reconocimiento internacional y colaboración con grandes directores
La distinción entregada en el certamen español sitúa a Watts en una selecta lista de figuras consagradas que recibieron el Premio Donostia, como Gregory Peck, Julia Roberts, Johnny Depp, Sigourney Weaver y Penélope Cruz. En la gala, el cineasta español Juan Antonio Bayona, quien la dirigió en la aclamada película dramática Lo imposible, fue el encargado de entregarle la estatuilla en mano.
La intérprete, nominada al premio Óscar en dos ocasiones por su labor en 21 gramos y Lo imposible, manifestó un profundo agradecimiento a realizadores como David Lynch, quien impulsó su salto a la fama mundial con Mulholland Drive. A lo largo de los años, su versatilidad actoral la llevó a protagonizar proyectos bajo la dirección de Clint Eastwood, Peter Jackson, Alejandro González Iñárritu y David Cronenberg.
En esta misma edición del evento, el realizador alemán Werner Herzog también recibió el galardón honorífico por sus seis décadas de labor detrás de cámara y más de setenta obras filmadas.
La competencia oficial en el Festival de San Sebastián
En el plano de la competición por la ansiada Concha de Oro, la sección oficial presentó dos propuestas destacadas. Por un lado, debutó la producción española 5 minutos más, comedia negra con elementos fantásticos y de terror dirigida por Javier Ruiz Caldera, centrada en un matrimonio que queda atrapado en un bucle temporal dentro de una casa de campo.
Por otra parte, se estrenó la nueva adaptación cinematográfica de Los miserables, novela clásica de Víctor Hugo llevada a la pantalla bajo la dirección del realizador francés Fred Cavayé, con un elenco integrado por Vincent Lindon, Tahar Rahim y Camille Cottin. Asimismo, el espacio Horizontes Latinos proyectó Ceniza en la boca, largometraje del mexicano Diego Luna sobre el proceso migratorio hacia territorio español.
Datos clave
- Naomi Watts fue distinguida con el Premio Donostia por su trayectoria artística de casi cuatro décadas.
- El director español Juan Antonio Bayona entregó el máximo reconocimiento honorífico a la actriz británica.
- El cineasta alemán Werner Herzog fue el otro creador homenajeado con el galardón durante la edición.
- La competencia por la Concha de Oro sumó nuevos estrenos de Javier Ruiz Caldera y Fred Cavayé.






