La Feria del Libro de Rosario reunió a unas 300 mil personas durante sus jornadas de actividades en el Centro Cultural Fontanarrosa, consolidándose como un hito cultural tras varios días de intensa actividad. El evento, que concluyó un domingo tras haber comenzado el 8 de octubre, llenó de lectores tanto los espacios interiores como los exteriores del recinto. La masiva concurrencia marcó una señal positiva en el espacio público santafesino.
El encuentro literario albergó a familias, jóvenes con atuendos alusivos y niños que participaron de charlas especiales, entre ellas un diálogo con el historietista Chanti. En los pasillos se formaron extensas filas para ingresar a las salas y los libreros reportaron un importante caudal de ventas a lo largo de las jornadas. Hacia el exterior, una carpa con puestos y pantallas gigantes permitió a los visitantes seguir las presentaciones en un ambiente distendido sobre la peatonal.
Un modelo de gestión estatal en tiempos de ajuste
A diferencia de otras ferias editoriales organizadas mayormente por entidades privadas, esta propuesta se sustentó con fondos públicos provistos por la provincia de Santa Fe, la Municipalidad de Rosario y la Universidad Nacional de Rosario, con la participación de la Fundación El Libro. El acceso para los asistentes fue totalmente libre y gratuito, al tiempo que los libreros y editores no debieron abonar por sus puestos de exhibición.
La coordinadora general del acontecimiento, Silvana Schulze, destacó el esfuerzo de sostener la gratuidad y reivindicó la producción editorial regional que se sumó a las propuestas nacionales. La funcionaria atendió las consultas de los asistentes en el salón central, donde la circulación de lectores fue incesante. Los organizadores resaltaron la relevancia de financiar este tipo de encuentros para democratizar la lectura y revitalizar el tejido social de la región.
Seguridad y recuperación de los espacios públicos
El secretario de Cultura y Educación rosarino, Federico Valentini, vinculó la concurrencia multitudinaria con las mejoras en materia de seguridad que experimenta la urbe. Durante años, la violencia vinculada con redes delictivas había condicionado el uso de los espacios urbanos y generado temor entre los vecinos a la hora de participar en citas nocturnas o masivas.
Las autoridades municipales elogiaron las acciones articuladas entre el intendente Pablo Javkin y el gobernador Maximiliano Pullaro para restituir la calma. De acuerdo con los funcionarios, la tranquilidad actual facilitó que familias enteras se volcaran masivamente a las calles céntricas para recorrer las instalaciones. El éxito de la convocatoria demostró cómo las iniciativas culturales contribuyen a que la ciudadanía vuelva a ocupar plazas y centros comunitarios sin temores.
El impacto de la Feria del Libro de Rosario en la comunidad
En el plano editorial e intelectual, figuras reconocidas compartieron sus últimas producciones con salas repletas de público. La periodista María O'Donnell expuso sobre su investigación dedicada a la agrupación Montoneros, mientras que el periodista y escritor Luis Novaresio presentó su novela La vida que importa ante una nutrida concurrencia de seguidores. Asimismo, la historiadora Marcela Ternavasio disertó sobre su reciente trabajo enfocado en Juan Manuel de Rosas.
En el cierre de las actividades, el periodista y autor Reynaldo Sietecase presentó su volumen autobiográfico titulado Cabrón, acompañado por la cantante Sandra Corizzo. La Feria del Libro de Rosario ofreció así un marco propicio para recordar historias íntimas, proyectar videos de archivo y reflexionar sobre la memoria afectiva familiar, generando una atmósfera compartida y conmovedora entre autores y vecinos.
Para los lectores paraguayos y de la región rioplatense, este fenómeno cultural refleja la importancia de preservar eventos masivos gratuitos que estimulen la industria del libro y fortalezcan la convivencia urbana frente a contextos sociales complejos. La experiencia demuestra que la cultura puede funcionar como un motor de integración civil y reactivación económica barrial.
Datos clave
- Asistencia masiva: alrededor de 300 mil personas visitaron el Centro Cultural Fontanarrosa durante el desarrollo del encuentro.
- Acceso gratuito: tanto la entrada del público como los puestos para editores y libreros fueron financiados íntegramente por organismos públicos de Santa Fe y Rosario.
- Participación destacada: autores como María O'Donnell, Luis Novaresio, Marcela Ternavasio y Reynaldo Sietecase presentaron sus obras ante salas colmadas.
- Recuperación urbana: las autoridades locales remarcaron que el evento evidenció un clima de mayor seguridad ciudadana en las calles céntricas.






