El fenómeno El Niño podría experimentar un segundo repunte térmico hacia el año 2027 en aguas del océano Pacífico oriental, según alertan modelos meteorológicos internacionales. Este comportamiento atípico mantendría temperaturas oceánicas elevadas cerca de las costas de Ecuador y Perú, prolongando la inestabilidad climática en la región sudamericana. Diversos organismos científicos comenzaron a seguir de cerca estas proyecciones para evaluar las posibles repercusiones climáticas en el continente.
Comportamiento del fenómeno El Niño y las proyecciones
Las estimaciones provistas por el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo sugieren un primer nivel térmico elevado a fines de 2026. Posteriormente, los registros indican una disminución momentánea antes de un nuevo calentamiento en 2027. La reactivación se concentraría en el sector conocido como Niño 1+2, una franja adyacente a la costa sudamericana que actúa como indicador temprano del tiempo regional.
El meteorólogo Matheus Manente, especialista de la Universidad de São Paulo, aclaró a través de Meteored que esta evolución no constituye un nuevo ciclo independiente. Por el contrario, se trataría de una fluctuación dentro del mismo proceso ya iniciado. Estas alteraciones en la temperatura superficial modifican los vientos, la humedad ambiental y la distribución de las lluvias a nivel hemisférico.
Antecedentes históricos de doble impacto en el Pacífico
La posibilidad de un calentamiento desfasado cuenta con dos registros de gran magnitud en el siglo pasado. Las temporadas de 1982-1983 y 1997-1998 presentaron picos térmicos sucesivos en el sector oriental, provocando serios desajustes climáticos globales. En ambos casos, las aguas costeras recobraron calor a pesar de que el resto del océano ya manifestaba síntomas evidentes de enfriamiento.
Estudios oceanográficos elaborados por Chunzai Wang y Robert H. Weisberg explicaron que esta dinámica obedece al movimiento de masas cálidas en capas subsuperficiales. La energía acumulada en las profundidades avanza hacia el este y emerge con retraso frente al continente. Este mecanismo genera que el fenómeno El Niño mantenga anomalías elevadas en zonas puntuales, aun cuando el evento general comience su disipación.
Riesgos potenciales para Sudamérica y la cuenca regional
El calentamiento adicional proyectado incrementa de forma directa la presencia de vapor de agua en la atmósfera costera del Pacífico. Esta circunstancia eleva la probabilidad de lluvias torrenciales, inundaciones y deslizamientos de tierra en territorio ecuatoriano y peruano. Dichas contingencias amenazan con perjudicar la producción agrícola, la infraestructura vial y la pesca artesanal por el desplazamiento térmico de cardúmenes.
Para el sureste de Sudamérica, que abarca a Paraguay, el sur de Brasil, Uruguay y Argentina, el comportamiento térmico de la franja costera no determina automáticamente precipitaciones severas. Los expertos señalan que las precipitaciones en la cuenca del Plata dependen de la zona Niño 3.4 y de la circulación atmosférica global. La evolución del fenómeno El Niño continuará bajo rigurosa observación satelital durante los próximos meses.
Datos clave
- Proyección europea: El Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo estima un segundo pico de calor durante 2027.
- Región afectada: Las aguas cálidas se concentrarán frente a Perú y Ecuador, elevando el peligro de inundaciones locales.
- Registro previo: Los ciclos ocurridos en 1982-1983 y 1997-1998 mostraron un comportamiento similar con dos máximos térmicos.
- Situación en la Cuenca del Plata: La evolución en el sector costero oriental no implica lluvias automáticas para el resto del cono sur.






