La alarmante cifra de feminicidios en Paraguay revela una realidad estremecedora al constatarse que 16 de las 21 víctimas registradas en lo que va del año perdieron la vida en sus propios hogares. Los datos institucionales señalan que el espacio doméstico se convirtió en el escenario más peligroso para las mujeres afectadas por la violencia machista. Esta situación generó una profunda preocupación en el Ministerio Público ante la falta de respuestas preventivas oportunas.
La mayoría de los crímenes se cometen en el propio hogar
Según el registro de Datos Abiertos de la Fiscalía, de los 21 hechos consumados, 16 ocurrieron en las viviendas de las víctimas. Los cinco episodios restantes tuvieron lugar en plena vía pública. La directora de Género del Ministerio Público, Élida Favole, señaló que el hogar deja de ser un lugar seguro cuando impera la agresión intrafamiliar.
La funcionaria fiscal remarcó que las estadísticas no reflejan solo un problema de seguridad ciudadana común, sino una problemática con raíces estructurales. Indicó que a los varones suelen matarlos en asaltos u otros delitos callejeros, mientras que a las mujeres las asesinan en sus habitaciones por su condición y por el vínculo afectivo. Esta tendencia se mantiene constante desde hace una década en toda la región latinoamericana.
Factores detrás de los feminicidios en Paraguay
Al analizar el comportamiento de los feminicidios en Paraguay, los especialistas detectan un arraigo cultural que persiste pese a la mayor concienciación social. Favole sostuvo que existe una cultura machista que reacciona con mayor hostilidad a medida que las mujeres conocen y exigen sus derechos. Esta reacción violenta explica, en parte, la proliferación de episodios extremos y la reiteración de agresiones intrafamiliares.
En cuanto al registro acumulado de feminicidios en Paraguay, el Ministerio Público contabiliza además 29 tentativas en lo que transcurre de este periodo. La diferencia técnica con los hechos consumados radica exclusivamente en la supervivencia fortuita de las víctimas. Estos números ponen de relieve la magnitud de un problema que desborda las capacidades ordinarias del sistema de contención estatal.
Casos recientes en Katueté y Lambaré evidencian fallas de protección
Entre los sucesos más recientes conmociona el caso de Carla Burati, de 38 años, quien fue hallada sin vida en su cama en la localidad de Katueté, Canindeyú. Su cuerpo estaba envuelto en sábanas y presentaba una herida profunda de arma blanca en el cuello. El principal sospechoso es su esposo, Alexandre Spindler Ferreira, de 31 años, quien envió un mensaje a su suegra confesando el ataque antes de darse a la fuga.
La Policía Nacional continúa con la búsqueda activa de Spindler Ferreira y solicitó la colaboración ciudadana para localizarlo. Pese a que en este caso no existían denuncias formales registradas, los allegados relataron situaciones previas de conflicto. El hecho expone la dificultad de detectar el riesgo letal a tiempo dentro de las relaciones familiares.
Por otro lado, el presunto asesinato de Deisy Paola Giménez, de 22 años, reabrió el debate sobre la ineficacia de las órdenes de alejamiento. La joven fue atacada en la calle por su expareja, Aldo Alexis Duarte Moreira, a quien ya había denunciado en reiteradas ocasiones. Duarte presuntamente violó las restricciones impuestas por la justicia sin que interviniera ninguna fuerza de seguridad para frenarlo.
Críticas al sistema judicial y al plan de predenuncia
El caso de Deisy derivó en la intervención de la Corte Suprema de Justicia, cuyo pleno convocó a la jueza de Paz de Lambaré, Lidia Mariela Fariña. El ministro Eugenio Jiménez Rolón presentó una auditoría que demostró una demora de ocho días hábiles entre la presentación de la denuncia y la audiencia judicial. El ministro cuestionó la necesidad de ratificar denuncias en situaciones de evidente riesgo para la vida de las personas.
En paralelo, la directora Favole cuestionó el proyecto gubernamental de predenuncia digital impulsado por el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación. Según su postura técnica, la propuesta genera una falsa expectativa en la ciudadanía de que la policía o la fiscalía intervendrán de forma inmediata. La especialista aseguró que el verdadero nudo crítico no está en el trámite inicial, sino en la respuesta y custodia posdenuncia.
La legislación paraguaya, a través de la Ley 5777/16 de Protección Integral a las Mujeres, establece protocolos para salvaguardar a las denunciantes. Sin embargo, las medidas cautelares resultan insuficientes cuando los agresores deciden incumplir las disposiciones judiciales. La articulación entre juzgados de paz, comisarías jurisdiccionales y fiscalías continúa mostrando falencias operativas que dejan expuestas a las afectadas.
Datos clave
- 16 de las 21 víctimas registradas en el año murieron dentro de sus propios hogares a manos de sus parejas.
- Se reportan 29 tentativas de feminicidio en el territorio nacional durante el mismo periodo evaluado.
- Auditoría judicial en marcha tras el crimen de Deisy Paola Giménez por demoras procesales en Lambaré.
- Sospechoso prófugo en Canindeyú tras el presunto asesinato de Carla Burati en su vivienda de Katueté.






