La severa falta de efectivo en Cuba impide que los ciudadanos puedan adquirir alimentos de primera necesidad como arroz o productos de higiene, a pesar de contar con dinero acumulado en cuentas bancarias. Así lo denunció públicamente una joven trabajadora a través de un video difundido en redes sociales, donde expuso la angustia que representa acumular tres meses de salario sin poder utilizarlo para abastecer su hogar. El testimonio refleja una problemática generalizada en el país caribeño, donde el colapso del circulante físico y el rechazo a los medios de pago electrónicos paralizan el consumo diario.
En su descargo, la mujer cuestionó cómo resulta factible tener recursos acreditados formalmente en una tarjeta de débito y no poder conseguir ni siquiera un paquete de arroz para comer. Según su relato, los fondos permanecen inmovilizados porque los comercios locales se niegan a procesar transferencias digitales y exigen papel moneda de curso legal. La imposibilidad de transformar ese sueldo en bienes tangibles genera un estado de frustración permanente entre las familias que subsisten con ingresos formales.
El colapso bancario y la falta de efectivo en los cajeros
El acceso al dinero físico se transformó en una odisea cotidiana para los habitantes de la isla, quienes deben someterse a extenuantes jornadas de espera en la vía pública. La denunciante relató que acudir a un dispensador automático implica permanecer horas en fila bajo la incertidumbre de si los equipos tendrán fondos suficientes. En la mayoría de las ocasiones, las máquinas entregan sumas irrisorias que no alcanzan para comprar lo mínimo indispensable frente a los altos precios.
Esta situación obliga a las personas a planificar jornadas enteras solo para conseguir billetes que permitan costear el transporte o la comida de la jornada. Al no existir garantías de reposición continua en los equipos bancarios, las colas se extienden desde tempranas horas de la mañana en distintas ciudades. La dependencia absoluta del dinero en mano frente a un comercio que rechaza las vías digitales vuelve inútiles los sueldos percibidos a través de los sistemas oficiales del Estado.
Impacto emocional de la incertidumbre económica cotidiana
La imposibilidad de abastecer el hogar trasciende lo netamente financiero y deteriora la salud mental de los trabajadores. En su testimonio, la ciudadana explicó que el estrés permanente le impide conciliar el sueño al caer la noche, atormentada por la incapacidad de adquirir insumos de aseo personal o víveres indispensables. La imposibilidad de planificar los gastos mensuales profundiza la sensación de desamparo en los sectores asalariados.
La trabajadora rememoró que en períodos anteriores su remuneración mensual permitía solventar la canasta de alimentos, artículos de aseo e incluso cancelar cuotas pendientes de ropa. Actualmente, califica el acto cotidiano de sobrevivir como una exigencia extrema que desgasta a las familias. Asimismo, aclaró que su reclamo no busca alimentar polémicas partidarias ni rótulos ideológicos, sino exigir condiciones para vivir con dignidad básica en su propia tierra.
Crisis de abastecimiento y aumento del flujo migratorio
El testimonio de la joven se suma a un escenario crítico marcado por apagones prolongados, desabastecimiento de combustible y severas deficiencias en la provisión de medicamentos. En este entorno, la creciente falta de efectivo empuja a más personas a considerar el éxodo hacia el exterior. Informes recientes de la Organización Internacional para las Migraciones documentaron que un número ascendente de ciudadanos cubanos escoge rutas hacia diversas naciones de América Latina con el objetivo de hallar estabilidad.
En la región, el fenómeno despierta atención debido al flujo constante de migrantes que buscan asentarse en países sudamericanos en busca de empleo y previsibilidad económica. La combinación de inflación acelerada, caída del poder adquisitivo y barreras operativas para usar el propio dinero acentúa el deterioro del bienestar social en la isla. La pérdida de valor funcional del salario representa uno de los factores determinantes para quienes deciden emprender la salida de su territorio de origen.
Datos clave
- Salario retenido: Una trabajadora cubana denunció que acumula tres meses de sueldo en tarjeta bancaria sin poder gastarlo debido al rechazo comercial a los pagos digitales.
- Desabastecimiento: Los cajeros automáticos entregan montos exiguos tras horas de espera en las filas, impidiendo la compra de alimentos básicos como arroz.
- Éxodo en aumento: La precariedad financiera, los apagones y la falta de suministros esenciales aceleran la migración de habitantes hacia países de América Latina según reportes de la OIM.






