La expansión del PCC encendió las alarmas de seguridad en el Cono Sur tras revelarse un informe oficial del Ministerio del Interior uruguayo presentado ante los socios del Mercosur. El reporte técnico concluye que organizaciones delictivas de origen brasileño instalaron una verdadera escuela criminal en territorio uruguayo. Este esquema de trabajo fue replicado por operadores locales y narcotraficantes de peso continental, entre ellos el prófugo uruguayo Sebastián Marset.
El documento elaborado por los analistas de inteligencia estatal detalla que las agrupaciones locales asimilaron la disciplina, las estructuras de mando y los métodos logísticos de las facciones extranjeras. Este fenómeno no solo abarca el movimiento de estupefacientes en la frontera seca, sino también el control paulatino de pabellones carcelarios y la ejecución de asaltos de alta complejidad logística.
La expansión del PCC en el sistema penitenciario
Las pesquisas comenzaron a profundizarse a mediados de 2023, cuando las fuerzas de seguridad uruguayas requisaron un teléfono móvil en uno de los penales de máxima seguridad del país. En el dispositivo intervenido se descubrió un grupo de mensajería instantánea bautizado como Sistema do Uruguay, integrado por ocho personas. La extracción de datos permitió comprobar el funcionamiento de estatutos internos, códigos de conducta obligatorios y directivas emitidas para coordinar actividades delictivas dentro y fuera de los recintos de reclusión.
Actualmente, las prisiones de Uruguay albergan a unos 17.000 internos, de los cuales 420 son de nacionalidad extranjera. De ese colectivo foráneo, 190 reclusos provienen de Brasil y 74 de Argentina, complementados por condenados de Paraguay, Bolivia, Colombia y otros países. Entre los presidiarios brasileños se identificaron 88 miembros formales de estructuras del crimen organizado, encabezados por 51 integrantes del Primer Comando de la Capital, 19 de la banda Os Manos, nueve del Primer Comando da Fronteira, siete de Os Tauras y dos de Bala Na Cara.
Influencia territorial y réplica de métodos criminales
El informe oficial subraya que las facciones no operan aún con franquicias independientes plenamente consolidadas en todas las cárceles, pero sí condicionan la convivencia penitenciaria y moldean las bandas domésticas. La influencia también se manifestó en la vía pública con el intento de robo a una entidad bancaria mediante la excavación de un túnel subterráneo en febrero, causa en la que terminaron imputadas personas vinculadas a facciones de origen brasileño.
Asimismo, en el departamento de Maldonado se desarticularon maniobras de ingreso de drogas a la cárcel de Las Rosas. En ese establecimiento se decomisaron anteriormente más de 2.200 kilos de cocaína que estaban empaquetados con el sello del Primer Comando da Fronteira y ocultos en la estructura de una estufa a leña. Dicha organización delictiva, detectada formalmente en 2025, extendió su presencia hacia la capital uruguaya en barrios periféricos como Manga, Nuevo Capra y Los Sueños.
Repercusiones estratégicas para la seguridad regional
La dinámica transfronteriza tiene sus nodos principales en los pasos limítrofes de Rivera con Santana do Livramento, Aceguá y Chuy. En esos puntos, la banda Os Manos mantiene una hegemonía territorial desde 2017 tras disputas armadas con otros grupos y utiliza símbolos distintivos como tatuajes con figuras de diamantes. Las pequeñas gavillas locales aprenden y copian sus dinámicas operativas para el acopio y transporte de cargas ilícitas.
Para los organismos de seguridad de Paraguay y la región, la advertencia uruguaya confirma una tendencia de coordinación transnacional que ya afecta a las penitenciarías paraguayas. Los organismos de inteligencia del Mercosur buscan reforzar el intercambio informativo para mitigar la expansión del PCC y cortar las rutas logísticas que alimentan los puertos de salida hacia los mercados de ultramar.
Datos clave
- Informe oficial: El Ministerio del Interior de Uruguay alertó ante el Mercosur sobre la asimilación de tácticas criminales brasileñas por parte de delincuentes regionales.
- Población penitenciaria: En las cárceles uruguayas hay 51 reclusos vinculados al Primer Comando de la Capital sobre un total de 88 miembros de bandas brasileñas.
- Puntos críticos: Las localidades fronterizas de Rivera, Aceguá y Chuy constituyen las zonas neurálgicas de influencia y réplica operativa.






