Los exjefes de las FARC comenzaron tareas de excavación en cementerios para dar con personas desaparecidas durante el conflicto armado interno en Colombia. Esta labor responde al esquema de reparación dispuesto por los miles de secuestros ejecutados por la disuelta guerrilla antes del acuerdo de paz rubricado en 2016. La información fue confirmada por el tribunal transicional encargado de juzgar las graves conductas cometidas en dicho periodo.
Siete antiguos comandantes de la organización rebelde recibieron en 2025 condenas con penas no carcelarias dictadas por la Jurisdicción Especial para la Paz. El pacto histórico permitió que la estructura insurgente reconociera sus faltas y aportara verdad plena a cambio de evitar la prisión tradicional e intervenir en la arena política formal de la nación cafetera.
Labores de los exjefes de las FARC en cementerios
El cumplimiento material de estas medidas restaurativas dio inicio el 21 de septiembre. La sede judicial distribuyó registros gráficos donde se observa a varios antiguos integrantes del mando guerrillero mientras realizan excavaciones en el camposanto del municipio de Pitalito, en Huila. Entre los involucrados figura Rodrigo Londoño, conocido como Timochenko y último líder de la guerrilla, portando herramientas de corte frente a las bóvedas.
Las disposiciones establecen que los sancionados deberán sostener horarios rigurosos de labor y mantenerse circunscritos a sitios determinados durante ocho años. A la par de los trabajos en Pitalito, los exjefes de las FARC deberán desarrollar actividades reparadoras en favor de los afectados en Bogotá. Su permanencia y movimientos están vigilados en todo momento mediante brazaletes o aparatos electrónicos de control.
Críticas y tensiones políticas en Colombia
El arranque de los trabajos desató posturas encontradas en el ámbito político y social colombiano. La Federación de víctimas del terrorismo en Colombia rechazó la difusión de estas tareas y calificó a través de redes sociales las imágenes como un ejemplo de impunidad dentro del sistema de justicia transicional.
Al mismo tiempo, la administración que lidera el mandatario de derecha Abelardo de la Espriella mantiene cuestionamientos severos hacia la instancia de paz, al afirmar que los procesados no recibirán castigos efectivos. Días atrás, la magistratura alertó sobre una propuesta legislativa orientada a recortar sus partidas presupuestarias, medida que las autoridades judiciales denunciaron como una asfixia de recursos impulsada desde el Ejecutivo.
El reto de rastrear a los desaparecidos
El secuestro constituyó uno de los hechos más lesivos del conflicto colombiano, con más de 21.000 retenciones perpetradas por las fuerzas insurgentes entre 1982 y 2016. Para atender el saldo humano de las hostilidades, los compromisos de paz crearon la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas, organismo que calcula en 137.000 los ciudadanos cuyo paradero aún no se conoce.
Durante el año 2025, dicha dependencia forense logró recuperar los restos pertenecientes a 1.800 víctimas. El avance del proceso sigue de cerca en la región por sus implicancias institucionales en la resolución de hostilidades complejas, donde la exigencia de memoria y el reclamo de justicia continúan confrontados en la opinión pública.
Datos clave
- Sanción reparatoria: siete antiguos comandantes fueron condenados en 2025 a trabajos restaurativos sin cárcel por más de 21.000 secuestros cometidos entre 1982 y 2016.
- Lugar de trabajo: las excavaciones comenzaron en un camposanto de Pitalito, departamento de Huila, y también abarcarán tareas en Bogotá.
- Control estricto: las medidas se extenderán por ocho años bajo cronogramas fijos y monitoreo con dispositivos electrónicos.
- Cifras del conflicto: las instituciones oficiales estiman en 137.000 la cantidad total de desaparecidos en la historia de la confrontación interna colombiana.






