Un grupo de exfuncionarios de ueno bank protagonizó una intensa jornada de reclamos en el microcentro de Asunción, donde incineraron uniformes y plásticos corporativos frente al Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. La medida de fuerza surgió ante la falta de certezas sobre el desembolso de haberes pendientes, preavisos y liquidaciones tras la intervención de la entidad. La clausura vehicular de la calle Herrera reflejó la preocupación colectiva de quienes temen perder sus derechos adquiridos.
Reclamos de los exfuncionarios de ueno bank ante el MTESS
Los manifestantes expusieron la incertidumbre que padecen al encontrarse sin acceso a sus cuentas bancarias institucionales, donde percibían sus remuneraciones mensuales y mantenían fondos personales. Esta limitación financiera deviene de la parálisis operativa que acompaña el esquema de resolución aplicado sobre la firma. Varios voceros señalaron que precisan respuestas inmediatas para hacer frente a sus obligaciones domésticas esenciales.
La quema de indumentaria corporativa representó el descontento de quienes prestaron servicios en dependencias físicas y plataformas digitales de la compañía. Los afectados puntualizaron que no exigen privilegios indebidos, sino el respeto irrestricto de las normas laborales en concepto de compensaciones por antigüedad, salarios caídos y vacaciones no gozadas.
Durante la concentración callejera, el viceministro César Segovia recibió a una delegación para ofrecer orientación legal sobre los procedimientos vigentes. En paralelo, la ministra Mónica Recalde anunció la convocatoria formal a las patronales involucradas para esclarecer cada relación contractual. La cartera estatal busca supervisar los antecedentes laborales para impedir perjuicios injustificados contra el personal cesante.
Alcance del conflicto en empresas del Grupo Vázquez
El problema financiero trasciende las oficinas centrales del banco y alcanza a una amplia red de prestadores de servicios y firmas satélites. En un relevamiento inicial, los técnicos de la cartera laboral identificaron a más de cuatro mil seiscientos dependientes en situación de vulnerabilidad. Sin embargo, los colectivos movilizados calcularon que el número total de afectados podría aproximarse a las siete mil personas en diversos rubros.
Dentro de la estructura formal de la entidad bancaria figuraban cerca de cuatrocientos noventa colaboradores asalariados que hoy demandan definiciones claras. A este grupo se añaden empleados de firmas tercerizadas y profesionales vinculados a medios de comunicación como VMedia. En este último ámbito, los trabajadores reportaron suspensiones laborales sin goce de retribuciones por un periodo de tres meses, lo que profundizó la gravedad de la crisis.
El papel del BCP en la resolución y pagos pendientes
La determinación adoptada por los exfuncionarios de ueno bank guarda relación directa con las medidas regulatorias resueltas por el Banco Central del Paraguay. La institución rectora del sistema financiero resolvió iniciar el proceso de resolución tras comprobar que el índice de solvencia de la entidad cayó a menos de la mitad del mínimo exigido por el marco normativo nacional.
Frente al descontento de los exempleados, los interventores designados por la banca central manifestaron que las deudas con la fuerza trabajadora ocupan un lugar prioritario en el cronograma de contingencia. No obstante, al no fijarse una fecha exacta para el cobro efectivo de las indemnizaciones, la incertidumbre persiste entre las familias afectadas.
Datos clave
- Cientos de manifestantes quemaron prendas institucionales y tarjetas bancarias sobre la calle Herrera frente a la sede ministerial.
- El Ministerio de Trabajo anunció la convocatoria a las empresas del Grupo Vázquez para clarificar las responsabilidades laborales pendientes.
- La cifra global de afectados oscila entre 4.600 y 7.000 trabajadores directos e indirectos, además de 490 dependientes directos de la entidad.
- El Banco Central del Paraguay afirmó que las obligaciones salariales tendrán carácter prioritario tras detectarse una severa insuficiencia de solvencia.






