Una presunta red dedicada a la estafa con combustible quedó al descubierto en el Departamento Central tras un operativo policial que culminó con tres personas detenidas. La intervención se llevó a cabo en la zona de Aratiri, jurisdicción de Capiatá, cuando los sospechosos pretendían retirar cerca de 100.000 litros de diésel utilizando instrumentos de pago de origen ilícito.
El procedimiento policial se activó a partir de una alerta comercial que permitió interceptar la maniobra antes de que el hidrocarburo fuera comercializado en el mercado informal. Los agentes intervinientes lograron incautar armamento, documentación bancaria y rodados utilizados para la logística del grupo.
El origen de los documentos bancarios y la investigación
El comisario Luis López informó que los documentos financieros utilizados para consumar la transacción contaban con reporte de sustracción desde hacía aproximadamente un mes. Aquel hecho inicial involucró el robo de un maletín perteneciente a los representantes de una empresa comercial, donde estaban guardados los talonarios correspondientes.
Desde ese momento, los presuntos miembros de la banda habrían intentado utilizar estos valores para engañar a diferentes compañías del sector productivo. Los investigadores policiales sospechan que el grupo buscaba rubros comerciales de alta demanda y rápida colocación para asegurar liquidez inmediata sin levantar sospechas iniciales.
Al momento de la aprehensión, los tres involucrados fueron reducidos por el contingente de seguridad mientras pretendían formalizar la recepción de los carburantes. Durante las requisas correspondientes se incautaron los cheques denunciados, armas de fuego en poder de los sindicados y dos vehículos que presuntamente servían de apoyo para los desplazamientos.
Descubrimiento de un depósito clandestino y camión cisterna
Las pesquisas en la zona permitieron constatar que el esquema no operaba de manera improvisada y contaba con infraestructura para almacenar grandes volúmenes. Los agentes localizaron un inmueble que funcionaba como depósito clandestino, dotado de tanques especiales diseñados para conservar carburantes sin las habilitaciones técnicas pertinentes.
En este recinto se constató además el ingreso de un camión cisterna cargado de combustible, el cual estaría directamente vinculado a la operación que se encontraba bajo seguimiento. Esta logística revela la complejidad del esquema de estafa con combustible, diseñado para mover cargamentos industriales fuera de los registros habituales.
Las normativas paraguayas exigen rigurosas medidas ambientales y de seguridad para el almacenamiento de hidrocarburos, aspectos que eran ignorados en el sitio hallado. La falta de medidas de mitigación en áreas urbanas de Central no solo facilitaba la recepción clandestina, sino que representaba un severo peligro para la comunidad circundante.
Marco judicial contra la estafa con combustible en el país
El caso pasó a manos del Ministerio Público, entidad que abrió un expediente penal para investigar la comisión de delitos de estafa y asociación delictiva. La fiscalía deberá determinar el grado de participación individual de cada uno de los aprehendidos y peritar la totalidad de los talonarios encontrados.
En el sector de hidrocarburos paraguayo, los controles frente a la estafa con combustible se han intensificado mediante cruces informáticos para evitar fraudes corporativos. Las empresas mayoristas y distribuidoras mantienen protocolos de verificación inmediata ante transacciones de gran porte que involucren documentos de pago diferido.
Los intervinientes no descartan la existencia de otros involucrados en el circuito logístico ni la tentativa de transacciones previas similares en otros distritos del área metropolitana. Las evidencias confiscadas, entre las que figuran los vehículos y las armas de fuego, quedaron depositadas como elementos probatorios para el proceso judicial.
Datos clave
- Tres sospechosos detenidos en la zona de Aratiri, Capiatá, tras intentar adquirir cerca de 100.000 litros de diésel.
- Cheques sustraídos de un maletín empresarial un mes atrás fueron utilizados como medio de pago para la operación fraudulenta.
- Incautación de evidencias que incluye documentación financiera robada, dos vehículos y armas de fuego en posesión de los implicados.
- Depósito clandestino con tanques de almacenamiento y un camión cisterna con combustible descubierto durante la intervención policial.
- Causa penal a cargo del Ministerio Público para delimitar responsabilidades por presunta estafa y delitos conexos.






