La antigua estación de Tebicuary sufre un severo deterioro edilicio debido a la falta de mantenimiento y al desinterés institucional en el departamento de Guairá. Este histórico inmueble ferroviario permanece cubierto de malezas, suciedad y residuos acumulados, a la espera de un plan concreto que recupere su valor arquitectónico. Los pobladores de la zona observan con pesar cómo una pieza representativa de la historia de la comunidad corre riesgo de desplome.
Situación crítica en la estación de Tebicuary
El inmueble se encuentra ubicado a la vera de un ramal de la ruta PY10, un trazado estratégico que conecta a las localidades de Villarrica y Paraguarí. En su entorno inmediato se evidencia la ausencia total de cuidados preventivos, con ventanales destrozados, pisos cubiertos de hojas secas y basura dispersa por el predio. La vegetación descontrolada avanza sobre la plataforma de acceso, convirtiendo el espacio en un matorral espeso que dificulta el tránsito peatonal.
Durante un tiempo prolongado, las instalaciones sirvieron de refugio precario para una persona particular. Tras el fallecimiento de este ocupante, cuya identidad no trascendió públicamente, el edificio quedó deshabitado por completo. La soledad de la estructura aceleró el proceso de degradación de paredes, vigas y tejados frente a las inclemencias del clima característico de la región.
El fallido convenio para su rescate cultural
El exintendente de la localidad, Juan Paredes, explicó que durante su gestión municipal se impulsaron conversaciones para suscribir un acuerdo formal con Ferrocarriles del Paraguay S.A. (Fepasa). La meta de aquel acercamiento consistía en traspasar la administración del sitio a la Comuna para erigir allí un centro cultural destinado a niños y jóvenes. A pesar de los trámites iniciales, el convenio nunca se consolidó y los planes de restauración quedaron archivados sin presupuesto asignado.
Actualmente no existe ningún programa de refacción activo ni fecha tentativa para el desembarco de cuadrillas técnicas en la zona. La falta de articulación entre los entes del Estado central y el gobierno local deja desprotegida a la infraestructura, que continúa expuesta al pillaje y al avance natural del tiempo. En otras comunidades del departamento, iniciativas similares lograron financiamiento patrimonial, lo que acentúa la frustración de los ciudadanos de este distrito.
El valor del patrimonio ferroviario en el interior
El ramal del tren en el centro del país representó durante el siglo XX el motor comercial para el transporte de caña de azúcar, rubros agrícolas y pasajeros. La estación de Tebicuary constituyó una parada obligada en el circuito ferroviario nacional, dinamizando el intercambio entre los pueblos de Guairá y Paraguarí. Al detenerse las locomotoras y clausurarse el servicio regular, la mayoría de los edificios cayeron en el olvido operativo.
Para reactivar la estación de Tebicuary, los expertos en arquitectura patrimonial señalan la urgencia de realizar un peritaje estructural previo a cualquier derrumbe irreversible. La conservación de estas piezas edilicias requiere cuadrillas capacitadas en técnicas de carpintería y albañilería tradicional, además de guardias permanentes para resguardar los predios. Por el momento, la estructura continúa hundiéndose entre ramas, pastizales altos y maderas carcomidas en el cuarto departamento.
Datos clave
- Inmueble en ruinas: el edificio ferroviario presenta vidrios rotos, basura acumulada y malezas que bloquean su acceso sobre un ramal de la ruta PY10.
- Proyecto paralizado: la administración municipal anterior gestionó un acuerdo con Fepasa para abrir un centro cultural, pero las obras nunca se concretaron.
- Abandono prolongado: tras la muerte del único morador precario que custodiaba el sitio de forma informal, la infraestructura quedó deshabitada.
- Sin financiamiento: actualmente no existe ningún plan técnico oficial ni presupuesto asignado para rehabilitar la estructura en el departamento de Guairá.






