El acelerado envejecimiento en Cuba sitúa a la isla caribeña ante una compleja encrucijada social y demográfica, donde las mujeres constituyen el 54% del total de las personas con 60 años o más. De acuerdo con informes oficiales y denuncias de organizaciones civiles, este sector poblacional enfrenta una severa precariedad ante ingresos insuficientes y la carencia de servicios estatales de cuidado.
Al cierre de 2025, el territorio cubano registró 2.519.823 habitantes dentro de esa franja etaria, de los cuales 1.360.603 corresponden al sexo femenino y 1.159.220 al masculino. Estas cifras, publicadas por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), representan una brecha de 201.383 mujeres más que hombres y confirman que los adultos mayores ya componen el 26,7% del total de los habitantes del país.
Concentración urbana y disparidades territoriales
La distribución geográfica evidencia que la gran mayoría de las mujeres de la tercera edad habita en entornos urbanizados. Las estadísticas difundidas señalan que 1.078.583 de ellas están radicadas en ciudades, mientras que apenas 282.020 residen en áreas rurales, lo que significa que casi ocho de cada diez afrontan la vejez en centros urbanos altamente congestionados.
Esta concentración añade una fuerte exigencia a las infraestructuras de saneamiento y a los servicios de salud pública, que ya exhiben un marcado deterioro material. La provincia de Villa Clara lidera el índice nacional de longevidad con un 30,2% de personas mayores en su población total, escoltada por La Habana con el 29,1%. En el distrito capitalino de Plaza de la Revolución, el indicador trepa al 38,2%, marcando el récord absoluto del país.
El impacto del envejecimiento en Cuba y la crisis asistencial
El avance constante del envejecimiento en Cuba convive con un entorno económico deteriorado que pulveriza el poder adquisitivo de quienes subsisten mediante pensiones estatales. Colectivos de derechos humanos advierten que las jubilaciones actuales no cubren la canasta básica de alimentos ni la compra de medicinas esenciales, cuyo abastecimiento en farmacias públicas es sumamente irregular.
La problemática fue expuesta formalmente durante una audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) el 4 de agosto de 2026. En esa instancia, representantes de la sociedad civil expusieron la desprotección que padecen los adultos mayores ante las carencias del sistema sanitario cubano y la ausencia de programas estatales efectivos de auxilio social.
Durante dicha sesión internacional, Ileana Álvarez, directora del Observatorio de Género de la organización Alas Tensas, alertó sobre la sobrecarga que asumen las abuelas, quienes con frecuencia deben hacerse cargo de sus nietos tras hechos violentos o feminicidios que cobraron la vida de sus hijas, todo ello sin contar con el respaldo financiero adecuado de las autoridades públicas.
Cargas no remuneradas y privatización de los cuidados
La sostenida progresión del proceso demográfico aumenta la demanda de tareas de atención doméstica, una labor que recae predominantemente sobre hombros femeninos. La falta de redes públicas de asistencia empuja a muchas mujeres a postergar o abandonar sus empleos formales para atender a familiares enfermos o dependientes, lo que perjudica de manera directa sus propios ingresos futuros.
Al analizar este panorama, la socióloga Elaine Acosta González, directora ejecutiva del centro de investigación Cuido60, explicó que el Estado ha traspasado la carga del cuidado hacia las familias y el ámbito no estatal. Esta tendencia fomenta la proliferación de residencias privadas para ancianos, a las cuales solo pueden acceder quienes poseen remesas o recursos económicos extraordinarios.
La especialista enfatizó que ese esquema acentúa la brecha de desigualdad, dado que la gran masa de jubilados sobrevive con asignaciones reducidas fijadas por el propio régimen. Además, los especialistas destacan que la emigración juvenil, sumada a la baja tasa de natalidad y la mayor expectativa de vida, proyecta que para el año 2040 el 36% de la ciudadanía tendrá más de 60 años.
Datos clave
- Las mujeres representan el 54% de la población de 60 años o más en el país caribeño, superando a los hombres por más de 200.000 personas.
- El 26,7% de la población cubana superó los 60 años al cierre del ciclo estadístico de 2025, con proyecciones oficiales de alcanzar el 36% hacia 2040.
- Ocho de cada diez mujeres mayores residen en zonas urbanas, lo que incrementa la presión sobre las redes de salud y asistencia social.
- La Comisión Interamericana de Derechos Humanos recibió denuncias formales sobre la precariedad de las pensiones y la falta de fármacos para este segmento vulnerable.






