La energía de Itaipú debe convertirse en una plataforma de desarrollo tecnológico mediante la instalación de infraestructura informática avanzada, afirmó el presidente de la República, Santiago Peña. El mandatario defendió la alianza estratégica con Estados Unidos tras la incorporación paraguaya a la iniciativa Pax Silica, en medio de cuestionamientos sobre el destino de la producción hidroeléctrica nacional para alimentar centros de procesamiento de datos e inteligencia artificial.
Durante una actividad oficial en Luque, el jefe de Estado sostuvo que el país asumió la determinación de intervenir como actor clave en los cambios productivos del siglo XXI. En ese contexto, justificó la exportación indirecta de potencia energética transformada en capacidad de cómputo para los mercados globales.
La alianza con Estados Unidos y el proyecto Pax Silica
El Gobierno formalizó el acuerdo bilateral a través del canciller nacional, Rubén Ramírez Lezcano, y el subsecretario de Estado para Asuntos Económicos estadounidense, Jacob Helberg. La firma del entendimiento en Washington establece pautas de cooperación para fortalecer cadenas globales de suministro tecnológico, fabricación avanzada y el despliegue de infraestructura digital.
El esquema diplomático cobró impulso tras la visita del vicesecretario de Estado norteamericano, Christopher Landau, quien recorrió la represa hidroeléctrica compartida con Brasil. A partir de estas gestiones bilaterales, compañías internacionales como Crusoe exteriorizaron su interés en desembarcar en territorio paraguayo para edificar centros de datos que demandarán volúmenes significativos de suministro eléctrico.
Debate sobre el destino de la energía de Itaipú
El aprovechamiento de la energía de Itaipú generó posturas encontradas debido a las elevadas cantidades de megavatios requeridas para los servidores de cálculo intensivo. Peña recordó que durante décadas la economía local afrontó trabas estructurales para absorber la totalidad del caudal que le corresponde por tratado internacional.
Frente a este escenario histórico, el mandatario planteó que procesar datos dentro de las fronteras representa un mecanismo idóneo para exportar servicios digitales sin trasladar físicamente las líneas de transmisión. A pesar de la defensa pública del proyecto, el Poder Ejecutivo no detalló las tarifas preferenciales o comerciales que regirán para estas empresas privadas ni los cupos máximos de potencia que comprometerá la Administración Nacional de Electricidad.
Formación técnica y prospección de minerales críticos
Para evitar que la nación quede relegada al mero papel de proveedora de electricidad barata, el mandatario remarcó la importancia de cualificar la mano de obra paraguaya. En esa línea, resaltó el rol de instituciones académicas como la Universidad Politécnica Paraguay-Taiwán en la preparación de ingenieros aptos para gestionar plataformas informáticas complejas.
Por otra parte, la iniciativa internacional abarca la exploración de minerales críticos indispensables para la fabricación de semiconductores. Si bien existen indicios de formaciones geológicas con presencia de tierras raras en el subsuelo nacional, el país carece todavía de reservas certificadas e informes científicos que garanticen su explotación comercial en el corto plazo.
Datos clave
- Acuerdo internacional: Paraguay oficializó su ingreso al programa Pax Silica promovido por Estados Unidos.
- Demanda energética: El plan gubernamental busca utilizar la energía de Itaipú para abastecer centros de datos orientados a la inteligencia artificial.
- Inversión privada: Firmas tecnológicas estadounidenses como Crusoe exploran radicarse en el país para desarrollar infraestructura computacional.
- Puntos pendientes: Las autoridades estatales todavía no precisaron los esquemas tarifarios ni los volúmenes oficiales de electricidad que se destinarán a estos centros informáticos.






