Las recientes elecciones en Israel abrieron un complejo escenario político luego de que el partido ultraortodoxo Judaísmo Unido de la Torá decidiera no respaldar a Benjamin Netanyahu. Esta determinación se conoció durante las consultas formales que encabeza el mandatario Isaac Herzog en Jerusalén. La postura de la agrupación religiosa dejó con una marcada ventaja parlamentaria al referente opositor de centro Gadi Eisenkot.
Un cambio de postura en el bloque religioso
El bloque Judaísmo Unido de la Torá agrupa a dos ramas principales conocidas como Degel HaTorah y Agudat Yisrael, las cuales suman siete bancas parlamentarias. Tradicionalmente estos sectores actuaron como aliados firmes del actual primer ministro en el Parlamento israelí. Sin embargo, en esta ocasión resolvieron abstenerse de formular una recomendación explícita para la jefatura del Poder Ejecutivo.
Esta decisión privó a Netanyahu de votos cruciales que su espacio consideraba asegurados tras las votaciones generales. Paralelamente, la formación árabe islamista Raam comunicó su respaldo formal a la candidatura de Eisenkot. Con estas definiciones, el exjefe militar opositor alcanzó cincuenta y seis recomendaciones, superando ampliamente las cuarenta y seis que acumula el dirigente del Likud.
Reclamos militares y negociaciones tras las elecciones en Israel
La exigencia central de los sectores ultraortodoxos radica en asegurar una ley que garantice la exención del servicio militar obligatorio para los estudiantes de centros religiosos yeshivá. El reclamo generó fricciones constantes con Netanyahu debido a que la legislación no prosperó durante las legislaturas anteriores. Por este motivo, los dirigentes espirituales resolvieron desmarcarse de las directivas previas del oficialismo.
A pesar de que el espacio que lidera Eisenkot promovió tradicionalmente la incorporación de todos los sectores al servicio castrense, no descarta acuerdos programáticos. Días antes de los encuentros oficiales, trascendió que los representantes religiosos evaluaban apoyar externamente un esquema de gobierno minoritario. El desenlace dependerá de los consensos legislativos que logren articular en las próximas semanas.
El rol institucional del presidente y los próximos plazos
De acuerdo con la legislación vigente, el presidente Herzog no está obligado a designar a la fuerza que obtuvo más bancas individuales, sino a quien demuestre mayores posibilidades de alcanzar una mayoría de sesenta y un escaños. Aunque el Likud terminó como la primera minoría con veintisiete bancas, el bloque oficialista no reúne el quórum necesario para gobernar. Por su parte, la oposición sumó más voluntades gracias a los resultados obtenidos en las elecciones en Israel.
Durante las audiencias, el presidente rechazó categóricamente los cuestionamientos sobre supuestas irregularidades comiciales planteados por sectores radicales y defendió la labor de la justicia y los organismos de seguridad. Una vez culminadas las reuniones protocolares, el candidato designado dispondrá de veintiocho días para negociar y cerrar un gabinete viable, con una prórroga extraordinaria de dos semanas antes de la jura legislativa.
Datos clave
- Abstención clave: El partido ultraortodoxo Judaísmo Unido de la Torá resolvió no respaldar a Benjamin Netanyahu.
- Ventaja opositora: Gadi Eisenkot sumó cincuenta y seis apoyos legislativos frente a los cuarenta y seis obtenidos por el primer ministro.
- Disputa militar: La exención del reclutamiento para estudiantes religiosos se mantiene como el principal condicionante para formar gobierno.
- Mandato legal: El presidente Isaac Herzog definirá qué dirigente cuenta con mayores opciones de reunir sesenta y un votos parlamentarios.






