El tren fluvial llegó a las pantallas de la 74ª edición del Festival de San Sebastián con una cálida recepción del público, en una proyección cargada de emotividad. La obra fue dirigida conjuntamente por los realizadores argentinos Lorenzo Ferro y Lucas A. Vignale, compitiendo dentro de la prestigiosa sección Horizontes Latinos del certamen español.
La presentación de la cinta estuvo profundamente marcada por el recuerdo hacia Vignale, quien falleció de forma trágica en un accidente automovilístico ocurrido en junio pasado. Antes y después del pase oficial, la sala donostiarra dedicó una prolongada ovación al cineasta ausente, celebrando su legado artístico.
Un tributo a la amistad en la pantalla grande
El codirector Lorenzo Ferro expresó visiblemente emocionado su gratitud hacia su compañero de rodaje durante la gala. Según explicó el actor y director de 27 años, la obra representa un fiel reflejo del vínculo personal que construyeron a lo largo de los años.
El filme había iniciado su recorrido internacional en febrero pasado durante la Berlinale, donde captó la atención de la crítica. La trama se centra en Milo, un niño de nueve años que escapa hacia Buenos Aires sin dar aviso a sus padres, impulsado por el anhelo de libertad y afecto.
Durante su travesía por la metrópoli, el protagonista se cruza con diversos personajes singulares que van delineando su maduración. Este recorrido iniciático empuja al muchacho a descubrir sus propios límites y a comprender el verdadero valor del entorno afectivo familiar.
La génesis de El tren fluvial y su rodaje
El argumento nació de vivencias personales de Lorenzo Ferro durante una estancia en Nueva York, combinadas con una profunda sensación de soledad urbana. Esas sensaciones de pasar desapercibido entre multitudes inspiraron el viaje de Milo, quien paulatinamente advierte que la contención reside en sus orígenes.
Ferro reconoció paralelismos entre este trayecto y la clásica novela El guardián entre el centeno, de J. D. Salinger, una de sus lecturas más formativas. La producción describe la travesía como una transformación del sufrimiento en aventura, reflejando el instante en que un niño reconoce su vulnerabilidad ante el mundo.
El papel estelar quedó en manos del joven Milo Barria, cuyos progenitores en la vida real interpretan también a los padres ficticios en la pantalla. La filmación arranca con una auténtica demostración de malambo folclórico interpretada por el propio Barria, quien ya había colaborado previamente con la dupla creativa en un cortometraje.
La filmación se completó en apenas catorce jornadas intensivas de trabajo en locaciones argentinas. Para mantener la energía del pequeño protagonista, el equipo coordinó dinámicas lúdicas diarias, organizando desde campeonatos de fútbol y bowling hasta sesiones de videojuegos y reuniones nocturnas compartidas.
Tensión por el financiamiento cinematográfico
La exhibición de la cinta en España también sirvió como tribuna para exponer la compleja realidad de la producción cultural argentina. Antes de iniciar la función, se proyectó un video donde representantes del sector reclamaron contra la supresión de partidas oficiales destinadas a la actividad artística.
El reclamo apunta a una normativa que entrará en vigor el 1 de enero de 2028, la cual eliminará el esquema de fomento del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales. Lorenzo Ferro criticó la pérdida de respaldo gubernamental bajo la administración de Javier Milei y abogó por continuar realizando largometrajes con los recursos disponibles, sin ceder ante la adversidad presupuestaria.
Datos clave
- Homenaje póstumo: La proyección en San Sebastián brindó un sentido tributo a Lucas A. Vignale, codirector fallecido en junio pasado.
- Recorrido previo: El largometraje tuvo su estreno mundial a inicios de año dentro de la programación de la Berlinale.
- Trama central: La historia narra la huida de un niño de nueve años rumbo a Buenos Aires en busca de contención y afecto.
- Reclamo sectorial: Los realizadores utilizaron el estreno para visibilizar el rechazo a los recortes de financiamiento cultural en Argentina.






