La polémica ejecución de Nidal Hasan será emitida en directo por disposición del Departamento de Defensa de Estados Unidos, según confirmó el titular de dicha cartera, Pete Hegseth. El exmilitar fue condenado a la pena capital por el homicidio de trece soldados desarmados durante un tiroteo perpetrado en la base de Fort Hood en 2009. El procedimiento marcará un precedente histórico al tratarse del primer fusilamiento de un uniformado estadounidense desde la Segunda Guerra Mundial.
Decisión del Pentágono y transmisión pública
El secretario de Defensa estadounidense aseguró que el ajusticiamiento frente a un pelotón militar se abrirá a la audiencia con el fin de exhibir las consecuencias directas de delitos de esta gravedad. La medida recibió el aval formal del presidente Donald Trump tras la propuesta elevada por los mandos castrenses. La fecha quedó fijada para el 3 de diciembre en las instalaciones militares de Fort Hood, en el estado de Texas.
El anuncio generó de inmediato fuertes cuestionamientos en el ámbito legal e institucional. Especialistas en derecho penal señalaron que la difusión pública de una pena de muerte carece de antecedentes en la época moderna y transita por un marco normativo sumamente frágil. La normativa militar suele limitar el acceso únicamente a autoridades, abogados, personal religioso y familiares de las víctimas.
Controversia por la ejecución de Nidal Hasan
Desde el plano internacional, la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas condenó el plan de emitir las imágenes en tiempo real. La entidad remarcó que una transmisión abierta equivale a una ejecución pública, lo que constituye una infracción flagrante a los tratados que prohíben tratos o castigos crueles, inhumanos y degradantes. Organismos multilaterales compararon esta iniciativa con prácticas cuestionadas en países como Irán y Afganistán.
En la esfera política estadounidense, legisladores opositores catalogaron la propuesta de espectáculo degradante y advirtieron sobre el impacto ético del evento. Asimismo, el asesor legal de Hasan calificó el procedimiento como una maniobra circense y denunció irregularidades procesales en la notificación de la fecha límite, recordando que las pautas penitenciarias jamás contemplaron un evento mediático masivo.
Marco legal y antecedentes de la pena capital
Bajo el código de justicia militar norteamericano, cualquier sentencia de muerte requiere de revisiones judiciales exhaustivas y de la confirmación final por parte del mandatario en funciones. Si bien los tribunales castrenses declararon inconstitucional la pena de muerte militar en 1983, la medida fue restablecida al año siguiente mediante una orden ejecutiva firmada por el entonces presidente Ronald Reagan.
El último ajusticiamiento bajo jurisdicción militar data de 1961, cuando se ejecutó a un soldado por ahorcamiento durante la presidencia de Dwight Eisenhower. En lo relativo al uso de armas de fuego, el último antecedente dentro de las fuerzas armadas norteamericanas ocurrió en 1945 con el fusilamiento de Eddie Slovik por deserción. Este caso reabre una intensa discusión sobre los límites punitivos del Estado y las garantías fundamentales en los procesos de máxima gravedad.
Datos clave
- Decisión inédita: El Pentágono dispuso transmitir en vivo el fusilamiento del convicto el próximo 3 de diciembre en Texas.
- Hecho juzgado: Nidal Hasan fue condenado por ultimar a trece uniformados en la base militar de Fort Hood en 2009.
- Rechazo internacional: Naciones Unidas advirtió que la emisión pública viola normas globales contra la tortura.
- Precedente militar: Será el primer fusilamiento militar en Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial.






