La economía de Panamá registrará una expansión de 4,2% al cierre de 2026, de acuerdo con el informe de perspectivas presentado por el Banco Mundial. Esta nueva estimación representa un ajuste al alza frente al 4,1% calculado a inicios de año por el organismo multilateral. El desempeño anticipado coloca al país centroamericano casi al doble de la media proyectada para América Latina y el Caribe, fijada en 2,2%.
El reporte económico continental subraya que varias naciones mantendrán un ritmo de actividad por encima del promedio general. Junto con Panamá, la entidad multilateral destacó los casos de Paraguay, El Salvador y República Dominicana. Estos resultados favorables responden a la aplicación de políticas sostenibles, la captación de inversiones y un clima de mayor certidumbre en los mercados internacionales.
Factores de empuje en la economía de Panamá
El comportamiento durante la primera parte del año superó con creces las expectativas fijadas previamente. Durante el primer semestre de 2026, el Producto Interno Bruto panameño anotó una suba interanual de 5,5%, con un segundo trimestre que trepó al 6,4%. Este dinamismo refleja una aceleración sostenida en comparación con los periodos equivalentes de 2025 y 2024, cuando la producción creció 4,4% y 2,2% respectivamente.
Los rubros vinculados a la logística y los servicios concentraron los mayores avances productivos. La actividad comercial creció 11,6%, al tiempo que el transporte, almacenamiento y comunicaciones mostraron un comportamiento positivo. En paralelo, los ingresos generados por los peajes del Canal de Panamá aumentaron 13,6% y el movimiento de reexportación en la Zona Libre de Colón se expandió 26,9% interanual.
Divergencias entre analistas y metas a mediano plazo
Las estimaciones de los organismos financieros internacionales presentan matices respecto a la evolución del país. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe calcula que el avance alcanzará 4,4% en 2026 y 4,6% en 2027. Por su parte, el Fondo Monetario Internacional proyecta una tasa más prudente de 3,8%, mientras que firmas de inversión privadas como UBS estiman que el crecimiento podría rebasar el 5% hacia finales del ejercicio.
Para los años 2027 y 2028, los técnicos del Banco Mundial sostienen que la economía de Panamá conservará registros en torno al 4,1%. La intermediación financiera, los servicios corporativos y el transporte de carga seguirán apuntalando la actividad. La entrada continua de inversión extranjera directa continuará desempeñando un rol clave en la financiación del déficit de cuenta corriente.
Metas fiscales y riesgos del entorno regional
El informe multilateral remarca que la solidez productiva debe lidiar con desequilibrios en las cuentas públicas. El déficit fiscal del gobierno panameño se reduciría a 3,5% del Producto Interno Bruto durante 2026, luego de haber tocado un 6,2% en 2024 y 3,7% en 2025. Se prevé que el pasivo estatal ingrese en un trayecto de desendeudamiento progresivo durante el mediano plazo.
Asimismo, el nivel inflacionario permanecería estabilizado en torno al 2% anual, favorecido por la inserción logística global del país. No obstante, existen factores de alerta como la inestabilidad internacional y contingencias climáticas derivadas de El Niño. Estas alteraciones meteorológicas inciden de forma directa en el régimen hídrico requerido para el tránsito regular por el Canal y la producción agropecuaria regional.
Datos clave
- Expansión superior al promedio: El Banco Mundial proyecta un avance de 4,2% para 2026, frente a una media regional estimada en 2,2%.
- Sectores determinantes: El incremento en peajes del Canal de Panamá y las reexportaciones comerciales lideraron la actividad semestral.
- Saneamiento fiscal: El déficit del sector público bajará al 3,5% del Producto Interno Bruto durante este periodo.
- Riesgos latentes: Los fenómenos climáticos y la volatilidad externa se mantienen como las principales amenazas para el ritmo productivo.






