La definición sobre la dupla presidencial de Alliana con miras a los comicios generales del 2028 generó repercusiones inmediatas en la dirigencia colorada de Asunción. El presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, aseguró este martes que acatará la determinación del precandidato del movimiento oficialista, a pesar de manifestar ciertos reparos sobre los criterios empleados en la selección. Asimismo, el legislador descartó de manera tajante cualquier diálogo para pasarse al sector disidente del Partido Colorado.
La discusión política cobró fuerza tras las declaraciones del vicepresidente Pedro Alliana, quien señaló que su compañero de fórmula debería responder a un perfil técnico y no provenir del interior del país. Esta descripción posicionó de forma directa al actual titular del Ministerio de Industria y Comercio, Marco Riquelme. Al mismo tiempo, la postura apartó de la carrera a figuras políticas de peso electoral como el gobernador de Guairá, César Sosa, y al propio Latorre.
Ante estas afirmaciones, el titular legislativo admitió que su postura consiste en respaldar la línea fijada por la cúpula partidaria. Indicó que aceptará la designación si finalmente se confirma a Riquelme, argumentando que los compromisos asumidos deben respetarse en todo momento. No obstante, exteriorizó su inconformidad respecto a la disparidad de criterios evaluativos, enfatizando que él cuenta con mediciones favorables en sondeos de opinión pública.
Definición de la dupla presidencial de Alliana y reclamos internos
El debate en torno a la dupla presidencial de Alliana expone las tensiones latentes entre los cuadros con trayectoria territorial y los perfiles técnicos de gabinete. Latorre remarcó que tanto él como Sosa compitieron y validaron su caudal electoral en comicios recientes. En contrapartida, dejó entrever que el ministro considerado carece de esa experiencia de escrutinio ante la ciudadanía en las urnas.
A pesar de estas diferencias, el diputado aclaró que no se siente totalmente excluido de las aspiraciones electorales ni considera marginado al jefe departamental guaireño. Para justificar su disciplina, apeló a la locución latina sobre el cumplimiento de los acuerdos firmados. Sostuvo que su lealtad política con el proyecto de Alliana continúa firme, con la premisa de priorizar la estabilidad interna del oficialismo colorado.
El escenario de la disidencia y el riesgo de fugas
En paralelo a las discusiones por la dupla presidencial de Alliana, surgieron especulaciones tras el reciente encuentro entre César Sosa y el expresidente Mario Abdo Benítez. Aquel acercamiento generó inquietud sobre eventuales deserciones de jefes regionales hacia filas de la disidencia republicana. Consultado sobre la posibilidad de emprender conversaciones similares con el abdismo, Latorre negó categóricamente encontrarse en tratativas de esa índole.
El legislador reconoció mantener una relación cordial y agradecimiento con referentes opositores internos por pasadas coincidencias electorales en la capital. No obstante, advirtió que el oficialismo tiene la misión fundamental de contener a todas las bases para evitar sangrías hacia otros movimientos. Afirmó que la búsqueda de dirigentes descontentos es una práctica histórica dentro del coloradismo cuando se avecinan disputas por candidaturas nacionales.
Datos clave
- Acatamiento partidario: Raúl Latorre aseguró que respetará la decisión final de Pedro Alliana sobre la conformación de la fórmula para el 2028.
- Preferencia técnica: El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, fue perfilado como el candidato principal para el cargo vicepresidencial.
- Rechazo a la disidencia: El presidente de Diputados negó diálogos con el abdismo, aunque alertó sobre la necesidad de contener a los dirigentes regionales.






