El doble homicidio en Itapúa mantiene en alerta a las autoridades policiales y judiciales tras el violento ataque en el que perdieron la vida Marcos Brizuela Pereira, de 22 años, y Carlos Alberto Venialgo Algarín, de 21 años. El hecho se registró en un tramo vecinal de la compañía Reserva San Rafael, perteneciente al distrito de San Pedro del Paraná. Ambas víctimas se trasladaban a bordo de un biciclo cuando fueron sorprendidas por desconocidos que abrieron fuego de manera letal.
Los jóvenes retornaban a sus hogares luego de haber participado en encuentros de piki vóley en la zona. De acuerdo con el reporte oficial, el ataque se produjo en horas de la noche del martes y causó la muerte instantánea de ambos sobre el camino de tierra. Hasta el momento no existen personas privadas de libertad ni sospechosos individualizados por el Ministerio Público.
Las pericias balísticas del doble homicidio en Itapúa
El agente fiscal Egidio Borja, al frente de la Unidad Penal N.º 1 de San Pedro del Paraná, lidera las diligencias para esclarecer el caso. Según los datos preliminares del procedimiento, en el lugar se hallaron rastros compatibles con perdigones de escopeta y también lesiones presumiblemente producidas por proyectiles de revólver calibre .38. La multiplicidad de impactos confirma la severidad de la emboscada.
Los cuerpos de los dos jóvenes fueron trasladados hasta el Hospital Distrital de San Pedro del Paraná, donde los médicos forenses realizaron la inspección técnica de rigor. El personal del Departamento de Criminalística de la Policía Nacional levantó indicios balísticos y peritó la motocicleta Kenton Shark de 200 centímetros cúbicos que utilizaban las víctimas, la cual quedó tendida en la escena.
Indagación de móviles y testimonios en la comunidad
Uno de los aspectos más complejos de la pesquisa reside en definir el móvil del crimen. Los informes recabados por los intervinientes señalan que ninguno de los dos fallecidos contaba con antecedentes judiciales ni policiales. Asimismo, el entorno cercano aseguró a los investigadores que no tenían conocimiento de enemistades previas o amenazas recientes.
Una de las conjeturas iniciales apuntaba a las apuestas de dinero realizadas durante los juegos deportivos previos al ataque. Sin embargo, entre las pertenencias de las víctimas únicamente se halló la suma de G. 35.000, lo que debilita la tesis del robo premeditado con fines de despojo económico sustancial. La representación fiscal no descarta una vigilancia previa a los movimientos de los fallecidos.
Próximos pasos de la investigación fiscal
El Ministerio Público proseguirá en los próximos días con la toma de declaraciones testificales a familiares, amigos y participantes de las actividades deportivas comunitarias. Estas comparecencias permitirán reconstruir con precisión el itinerario de los jóvenes antes de ser alcanzados por los disparos en el trayecto.
La labor técnica de balística forense será concluyente para establecer la distancia, la trayectoria del fuego y la cantidad estimada de atacantes que actuaron en el sitio. Las autoridades locales insisten en la importancia del aporte ciudadano que permita identificar a los responsables de este suceso luctuoso que enluta al séptimo departamento.
Datos clave
- Víctimas mortales: Marcos Brizuela Pereira (22) y Carlos Alberto Venialgo Algarín (21), sin antecedentes penales.
- Lugar del crimen: Camino vecinal de la compañía Reserva San Rafael, distrito de San Pedro del Paraná, Itapúa.
- Armas utilizadas: Se levantaron indicios compatibles con disparos de escopeta y proyectiles calibre .38.
- Líneas de investigación: El fiscal Egidio Borja indaga si existió planificación previa o disputas derivadas de apuestas.






