Las investigaciones judiciales vinculadas al caso Lalo Gomes sumaron una determinación clave para resguardar la integridad de los declarantes. El juez penal de garantías especializado en Crimen Organizado, Osmar Legal, resolvió establecer medidas de protección para dos funcionarios de la Secretaría Nacional Antidrogas. La disposición responde a una petición formal formulada por agentes del Ministerio Público en el marco del proceso por presunto lavado de dinero.
Medidas procesales y anticipo de prueba
La resolución judicial contempla el resguardo físico de ambos testigos ante eventuales riesgos derivados del proceso en curso. Además de las medidas preventivas de seguridad, la magistratura autorizó la utilización de la figura del anticipo jurisdiccional de prueba para sus testimonios.
Este mecanismo legal del Código Procesal Penal permite incorporar elementos probatorios antes de la etapa del juicio oral y público. Al registrar estas declaraciones bajo control judicial y con participación de las partes, los testimonios quedan plenamente blindados para ser leídos o reproducidos directamente en un eventual debate final.
Imputaciones en el caso Lalo Gomes
Las sospechas giran en torno a una supuesta filtración sistemática de informes confidenciales desde el organismo antidrogas paraguayo hacia el entorno criminal denominado Clan Gomes. En esta derivación del caso Lalo Gomes, la Fiscalía analiza presuntos intercambios obtenidos tras el peritaje técnico de dispositivos de comunicación.
Entre los procesados por la Justicia figuran altos mandos de la Secretaría Nacional Antidrogas. La nómina comprende a Hugo Baptista, quien ejercía como director general de la institución, y Cristian Amarilla, titular de la Dirección de Inteligencia. Asimismo, están incluidos Aldo Pintos, coronel de Fuerzas Especiales, y la funcionaria Alicia Vázquez, responsable de Investigación contra el Crimen Organizado.
El requerimiento del Ministerio Público incluye además a Lizany Solís Gomes, exasistente fiscal de la Unidad Antisecuestro y sobrina del difunto legislador. Todas estas personas se encuentran bajo investigación judicial para esclarecer el grado de presunta implicancia en las conductas investigadas por los agentes del fuero penal.
El alcance de las sospechas institucionales
La estructura estatal enfrenta una delicada revisión interna debido a la naturaleza de los cargos involucrados en la pesquisa penal. La Secretaría Nacional Antidrogas tiene a su cargo el diseño y la ejecución de las operaciones más sensibles contra el tráfico internacional de estupefacientes en Paraguay.
Por esta razón, la supuesta fuga de datos estratégicos hacia grupos dedicados al narcotráfico genera preocupación en los estamentos judiciales. Las autoridades intervinientes buscan determinar la veracidad de los intercambios digitales y comprobar si se entorpecieron pesquisas oficiales a favor de terceros no autorizados.
En paralelo, el juzgado continuará con el cronograma de comparecencias para receptar el relato de los dos funcionarios bajo régimen de protección especial. Con estas acciones, la Justicia intenta blindar la recolección de indicios antes de emitir los requerimientos conclusivos de la etapa preparatoria.
Datos clave
- Protección judicial: el magistrado Osmar Legal dispuso medidas de resguardo para dos agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas.
- Anticipo probatorio: los testimonios se incorporan como anticipo jurisdiccional de prueba para su utilización directa en juicio oral.
- Altos mandos indagados: la investigación abarca a directores generales, jefes de inteligencia y una exasistente fiscal del fuero antisecuestro.
- Origen de la causa: el proceso investiga la filtración de información institucional hacia el esquema del clan investigado por lavado de activos.






