El desplome del dólar en el mercado cambiario paraguayo no motivará una intervención estatal, según confirmó el presidente de la República, Santiago Peña, durante un acto oficial en Asunción. La postura gubernamental desestima el pedido de diversos gremios empresariales y productivos que solicitaron medidas urgentes para contener la depreciación de la divisa estadounidense. De acuerdo con el jefe de Estado, una acción artificial traería efectos perjudiciales sobre el poder adquisitivo ciudadano.
Los motivos para evitar una distorsión cambiaria
El titular del Poder Ejecutivo detalló que forzar las cotizaciones mediante la compra masiva de divisas exigiría volcar grandes cantidades de moneda nacional a la plaza financiera. Esta inyección de recursos deterioraría de forma inmediata el valor de la moneda local a través de presiones inflacionarias.
Bajo este escenario, Peña sostuvo que los principales perjudicados por un incremento en los precios serían los trabajadores asalariados del país. Por ello, ratificó que el Banco Central del Paraguay mantendrá su política tradicional de libre fluctuación, una directriz técnica que ha garantizado la estabilidad monetaria durante los últimos años.
Las declaraciones del mandatario se produjeron tras un evento de entrega de títulos agrarios gestionados por el Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra frente a la sede gubernamental. Allí remarcó que las fuerzas de la oferta y la demanda deben actuar con libertad para alcanzar un equilibrio sostenible.
El reclamo de los empresarios ante el desplome del dólar
La determinación oficial se dio a conocer luego de que sectores de la producción y la industria expresaran su preocupación por la pérdida de competitividad. Entidades como Feprinco, Fecoprod y la Unión de Gremios de la Producción alertaron que la cotización descendente reduce los márgenes de exportación y pone en riesgo el empleo productivo.
Para plantear sus inquietudes, los representantes gremiales solicitaron una audiencia con los integrantes del Equipo Económico Nacional mediante una misiva remitida a la cartera de Economía y Finanzas, liderada por Oscar Lovera. En dicho encuentro buscan debatir mecanismos que atenúen la volatilidad sin alterar los fundamentos de la macroeconomía.
A pesar de esta inquietud patronal, el Gobierno descarta regular las transacciones monetarias de manera artificial. El presidente recalcó que el actual desplome del dólar abre oportunidades estratégicas para la adquisición de bienes de capital e insumos fabriles a costos más accesibles.
Causas del fortalecimiento del guaraní frente a la divisa
La depreciación acumulada de la moneda norteamericana alcanza el trece por ciento en el transcurso de un año en el circuito financiero doméstico. Al mismo tiempo, la divisa paraguaya experimentó una apreciación cercana al treinta y seis por ciento en los últimos veinticuatro meses, conforme a mediciones de consultoras macroeconómicas.
Diferentes analistas coinciden en que este desplome del dólar no responde a una tendencia puramente externa, sino al fuerte ingreso de divisas por ventas al exterior. A esto se suman las colocaciones de títulos de deuda soberana en guaraníes a inversores internacionales y el reciente grado de inversión otorgado por calificadoras globales.
El mandatario nacional puntualizó que la mayor oferta de divisas obedece al dinamismo comercial y a la atracción sostenida de capitales extranjeros. Desde su óptica, el mercado encontrará un piso adecuado de cotización que reactivará la demanda monetaria de manera orgánica.
Datos clave
- Decisión oficial: El Gobierno paraguayo ratificó que el Banco Central del Paraguay no intervendrá el mercado de divisas para elevar artificialmente el tipo de cambio.
- Riesgo inflacionario: Santiago Peña argumentó que emitir guaraníes para adquirir dólares generaría inflación y castigaría el salario de los trabajadores.
- Reclamo gremial: Gremios productivos e industriales pidieron analizar medidas ante el Equipo Económico por la pérdida de competitividad y el impacto laboral.
- Apreciación histórica: La moneda local ganó cerca del 36% frente al dólar en dos años, impulsada por exportaciones récord y el grado de inversión.






